La crecida del río Bermejo mantiene en alerta a las autoridades del norte provincial y ya genera complicaciones en la frontera entre Argentina y Bolivia. Por tercer día consecutivo, el Paso de Chalanas permanece cerrado debido al fuerte aumento del caudal y las peligrosas condiciones de navegación, una situación que también despierta preocupación en el Chaco salteño, donde se espera el impacto de la crecida en las próximas horas o días.
El cruce fluvial entre la localidad salteña de Aguas Blancas y la ciudad boliviana de Bermejo es uno de los pasos más utilizados por los habitantes de la zona para trasladarse de un lado al otro de la frontera. Sin embargo, el nivel del río y la intensidad de la corriente obligaron a suspender el servicio de embarcaciones que habitualmente realizan el traslado de personas y mercadería.
La interrupción del paso fue decidida por las cooperativas y operadores que trabajan en el servicio de chalanas, quienes evaluaron que las condiciones del río representan un riesgo alto para la navegación. La velocidad de la corriente, la altura del agua y la turbiedad del río dificultan la visibilidad y el control de las embarcaciones, lo que puede derivar en accidentes.
La situación se repite desde hace tres jornadas consecutivas y todo indica que el cierre podría extenderse al menos algunos días más. El aumento del caudal del Bermejo está directamente relacionado con las intensas lluvias registradas en la cuenca alta, principalmente en el sur de Bolivia, donde las precipitaciones continúan y mantienen el río en niveles elevados.
Ante la suspensión del cruce por chalanas, el único paso habilitado entre ambas ciudades es el puente internacional que conecta Aguas Blancas con Bermejo. Esta situación generó largas filas de personas y vehículos que buscan atravesar la frontera, lo que provoca demoras y un movimiento inusual en la zona durante estas jornadas.
Mientras tanto, en la provincia de Salta las autoridades siguen con atención la evolución del río. El comportamiento del Bermejo es clave para las poblaciones del Chaco salteño, especialmente en el departamento Rivadavia, donde históricamente las crecidas generan complicaciones para comunidades rurales y parajes ubicados cerca de la ribera.
Desde el Gobierno provincial indicaron que se mantiene activo el monitoreo permanente de la situación hidrológica, con especial foco en el impacto que podría registrarse aguas abajo del río. Las lluvias persistentes en Bolivia hacen prever que el caudal continuará elevado y que el aumento del nivel del agua podría trasladarse hacia territorio salteño en las próximas horas.
En localidades como Embarcación, el comportamiento del río también genera preocupación entre los vecinos, que observan con atención la evolución del caudal. Si bien hasta el momento no se registraron desbordes en esa zona, el crecimiento del Bermejo alimenta la incertidumbre sobre lo que podría ocurrir si las precipitaciones continúan en la cuenca superior.
El Ministerio de Desarrollo Social de la provincia informó que el Comité de Emergencia Climática se encuentra activo y coordinando acciones preventivas ante la posibilidad de una crecida extraordinaria en el Chaco salteño. La prioridad está puesta en las comunidades más vulnerables y en aquellas poblaciones que se encuentran cerca del cauce del río.
En ese marco, las autoridades provinciales trabajan en conjunto con distintos organismos para seguir minuto a minuto el comportamiento del Bermejo y anticipar posibles escenarios. El monitoreo incluye información meteorológica, datos hidrológicos y relevamientos territoriales que permiten proyectar cómo podría evolucionar la situación en los próximos días.
Uno de los principales focos de atención está en el departamento Rivadavia, donde varias comunidades se ubican en zonas históricamente afectadas por las crecidas. Allí se realizan tareas de prevención y preparación ante la eventual llegada de un pico de caudal que pueda afectar caminos, viviendas o zonas productivas.
Las autoridades también analizan la logística necesaria para garantizar asistencia en caso de que alguna localidad quede aislada. Debido a las características del terreno y a la posibilidad de que los caminos se vuelvan intransitables, se evalúa la utilización de operativos aéreos para el traslado de ayuda.
En ese sentido, desde la Provincia señalaron que los operativos de asistencia se organizarán mediante vuelos coordinados con Aviación Civil, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Este tipo de intervenciones suele utilizarse cuando el acceso terrestre se vuelve complicado por las lluvias o por el avance del agua sobre rutas y caminos rurales.
El monitoreo del Bermejo es permanente porque se trata de uno de los ríos más importantes y también más impredecibles del norte argentino. Su caudal depende en gran medida de lo que ocurre en la cuenca alta, ubicada en territorio boliviano, donde las lluvias intensas pueden provocar cambios bruscos en el nivel del agua en pocas horas.
Históricamente, las crecidas del río Bermejo generaron situaciones complejas para varias comunidades del norte salteño. En distintas ocasiones, el aumento del caudal provocó evacuaciones preventivas, interrupciones en la conectividad y complicaciones en zonas rurales.
Por ese motivo, los equipos de emergencia y asistencia social trabajan en tareas de prevención y coordinación con los municipios para responder rápidamente si la situación se agrava. La prioridad es evitar riesgos para la población y garantizar que las comunidades tengan acceso a ayuda en caso de ser necesario.
Mientras tanto, el cierre del Paso de Chalanas continúa siendo una señal clara del nivel de crecida que registra el río en la frontera. En la zona, quienes trabajan a diario en el cruce fluvial aseguran que el caudal actual es uno de los más altos que se observaron en los últimos tiempos, lo que obliga a extremar las precauciones.
Las próximas horas serán clave para determinar cómo evolucionará el comportamiento del Bermejo. Si las lluvias persisten en la cuenca alta, es probable que el río mantenga niveles elevados durante varios días, lo que podría extender las restricciones en el cruce fronterizo y aumentar la preocupación en las comunidades del Chaco salteño.
Por ahora, las autoridades mantienen la vigilancia activa y llaman a la población de las zonas ribereñas a mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras continúa el seguimiento del río y se preparan medidas de asistencia ante cualquier eventualidad.