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Situación crítica

Delegación salteña quedó varada en Chile tras fallas del micro y falta de respuesta de la empresa

Denuncian fallas mecánicas graves, abandono de la empresa contratada y gastos extra que debieron afrontar por su cuenta.

Delegación salteña quedó varada en Chile tras fallas del micro y falta de respuesta de la empresa

La delegación de la Sociedad Española de Salta atraviesa una situación compleja en Chile luego de que el colectivo contratado para trasladarlos sufriera múltiples fallas mecánicas y la empresa responsable dejara de dar respuestas. Son 65 personas, entre deportistas y familiares, que permanecen en Iquique a la espera de una solución para poder regresar a la provincia.

El viaje, que había sido organizado con el objetivo de participar en una competencia internacional de natación, comenzó con inconvenientes desde las primeras horas. La delegación partió desde Salta el viernes a la madrugada, pero a poco de avanzar, en la zona de Tumbaya, Jujuy, el vehículo presentó la rotura del filtro de aceite, lo que obligó a una primera detención prolongada.

Tras varias horas de espera y reparaciones, el micro pudo retomar el recorrido. Sin embargo, los problemas no se detuvieron allí. Al continuar el trayecto hacia el paso internacional de Jama, en plena zona de altura, comenzaron a registrarse nuevas fallas que encendieron las alarmas entre los pasajeros.

Según relataron integrantes del grupo, el colectivo empezó a presentar movimientos inestables, con desplazamientos bruscos y un olor persistente a cables quemados. Minutos más tarde, la situación se agravó de manera significativa cuando el vehículo perdió el sistema de frenos y el motor quedó seriamente dañado, con pérdida de aceite sobre la ruta.

En ese contexto, y ya en condiciones climáticas adversas, la delegación quedó completamente varada en una zona de alta montaña, con temperaturas cercanas a los 8 grados bajo cero y durante la noche. La presencia de menores de edad aumentó la preocupación general del grupo, que debió organizarse de manera improvisada para resguardar a todos los pasajeros.

Mientras algunos acompañantes que viajaban en vehículos de apoyo lograron regresar desde una estación de servicio cercana, el resto de los integrantes aguardaba asistencia en condiciones complejas. Finalmente, con la intervención de personal de Carabineros de Chile, se logró coordinar la evacuación del lugar y poner a resguardo a la delegación.

En medio de la emergencia, también surgieron denuncias respecto al accionar de los choferes del colectivo, quienes habrían intentado retirarse del lugar dejando a los pasajeros a su suerte. A esto se sumó la preocupación por la presencia de fauna silvestre en la zona, lo que incrementó la sensación de riesgo durante la espera.

Una vez asistidos, los integrantes de la delegación lograron continuar viaje hacia Iquique, aunque debieron afrontar gastos adicionales para completar el traslado. En varios casos, los costos alcanzaron valores elevados por persona, que debieron ser abonados por los propios pasajeros ante la falta de respuesta de la empresa contratada.

Pese a las dificultades, el grupo consiguió cumplir con el compromiso deportivo. La competencia se llevó a cabo con algunas demoras en la llegada de los nadadores, pero aun así pudieron participar. El desempeño fue destacado, con obtención de podios en distintas categorías y un resultado general que ubicó al equipo en el segundo puesto, reflejando el esfuerzo realizado en un contexto adverso.

Actualmente, la delegación permanece alojada en el Club Deportivo Morro, en Iquique, a la espera de definiciones sobre el regreso a Salta. La situación genera incertidumbre entre las familias, que reclaman una solución urgente para poder retornar de manera segura.

El conflicto se profundizó en las últimas horas debido a la falta de contacto por parte de la empresa de transporte, identificada como “Del Norte Soy”, con sede en Jujuy. Según los testimonios, la firma había comprometido el envío de otra unidad para completar el traslado, pero dejó de responder y no cumplió con lo acordado.

Los padres aseguran que el servicio fue abonado previamente, con montos que rondan los 320 mil pesos por nadador y cerca de 350 mil pesos en el caso de los acompañantes. Además, estiman que la empresa habría percibido una suma cercana a los 7 millones de pesos por la contratación total del servicio.

Ante la falta de respuestas, las familias comenzaron a organizarse para buscar alternativas por sus propios medios y evalúan distintas opciones para concretar el regreso. La preocupación principal radica en garantizar un traslado seguro, en un contexto marcado por la experiencia previa de fallas mecánicas graves y la ausencia de asistencia por parte de la empresa responsable.

Mientras tanto, la delegación continúa en Iquique, con la expectativa de resolver en las próximas horas la situación que los mantiene varados fuera del país. El caso expone no solo las dificultades logísticas de un viaje deportivo internacional, sino también la vulnerabilidad ante incumplimientos en servicios de transporte y la necesidad de respuestas rápidas en situaciones de emergencia.


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