Fernando Mazzone salió al cruce del escándalo que sacude al sistema educativo salteño y fue contundente: la ADP no va a bancar a quienes obtuvieron postítulos pagando por certificados que nunca cursaron. “Es una aberración. Nadie puede hacerse el distraído ni aducir inocencia cuando pone plata por algo que no hizo”, sentenció.
El dirigente planteó el tema directamente ante la ministra Cristina Fiore y exigió que se investigue a fondo. “Ya está interviniendo la Fiscalía y me parece lo correcto. Hay que llegar hasta el final”, aseguró en diálogo radial.
Mazzone recordó que viene alertando sobre esta corrupción desde hace años, aunque en su momento lo criticaron. “Hablaba de páginas que venden planificaciones, evaluaciones y certificados listos para usar. Después los pibes son los que sufren las consecuencias en el aula”, graficó.
El problema, según el sindicalista, no es solo administrativo: distorsionó toda la carrera docente. “Hay gente que titularizó y usurpó cargos con puntajes inflados. Compañeros vienen a quejarse porque ven que alguien que fue su par tiene puntaje como si hubiera hecho cursos sin parar desde la secundaria”, explicó.
Mazzone calculó que el alcance es mayor de lo que se dice públicamente: “Se habla de más de mil, pero yo creo que entre titulares e interinos pueden ser cerca de dos mil”. Advirtió que las sanciones van desde suspensiones hasta la cesantía o exoneración, y los interinos quedarían excluidos del listado por dos años. “No es lo mismo el que compró que el que vendía, pero hay que sacar todo a la luz”, cerró.
El líder de ADP rechazó de plano la idea de que los docentes hayan sido “engañados”. “Cuando pagás por algo que no cursaste, sabés muy bien lo que hacés. Yo tengo tres postítulos con trabajos finales, tribunales que me evaluaron y firmas en regla. No entiendo en qué momento se descontroló todo esto”, ejemplificó. Las primeras dudas, contó, surgieron en la Junta de Calificaciones, donde el gremio tiene representación, y de ahí nació el cruce de datos que destapó el fraude.