El Gobierno de Salta salió a marcar posición frente al paro de 72 horas que anunció la Asociación Docente Provincial (ADP) para los próximos 20, 21 y 22 de octubre.
La medida, que incluye movilización, generó una respuesta firme desde el ámbito oficial: la suspensión de clases no ayuda a destrabar los reclamos del sector, sobre todo cuando todavía existen instancias de diálogo abiertas.
Desde Educación insistieron en que el Poder Ejecutivo mantiene la disposición de escuchar los planteos del gremio. Reconocieron que algunos puntos del petitorio presentado a fines de junio todavía necesitan ser tratados, pero subrayaron que hay mecanismos institucionales para seguir conversando sin interrumpir el normal desarrollo del ciclo lectivo. “El paro nunca es una solución”, sintetizaron desde el oficialismo.
Las autoridades provinciales recordaron que ya dieron muestras concretas de compromiso a través de las paritarias salariales y de las mesas sectoriales de trabajo. Esos espacios, aseguraron, continúan vigentes y pueden retomarse sin mayores inconvenientes para avanzar en nuevos acuerdos.
En ese marco, el Gobierno de Salta volvió a convocar a los docentes a privilegiar la negociación por sobre la medida de fuerza. La idea oficial es sostener el diálogo institucional y evitar que los chicos pierdan días de clase en un momento del año en el que el calendario escolar ya avanza con ritmo.