Las intensas lluvias que se registran en el sur de la provincia de Salta comenzaron a generar complicaciones en distintos caminos rurales y rutas de la zona. Una de las situaciones más delicadas se presenta en el paraje Paso del Durazno, ubicado al sur de San José de Metán, donde el agua comenzó a cruzar la traza de la ruta nacional 9/34 y obligó a extremar las precauciones para circular.
En ese sector, el desborde de un arroyo provocó además el corte total del camino vecinal que conecta a las familias de la zona con otros puntos cercanos. El paso quedó anegado luego de varias horas de precipitaciones intensas que incrementaron rápidamente el caudal del curso de agua.
Aunque la ruta nacional 9/34 sigue habilitada al tránsito, la presencia de agua sobre la calzada genera preocupación entre quienes circulan por el lugar. Automovilistas y transportistas que utilizan ese corredor vial deben reducir la velocidad y avanzar con mucho cuidado, especialmente en los tramos donde el agua ya comienza a atravesar la ruta.
La situación es seguida con atención por vecinos del paraje y por quienes dependen de ese camino para trasladarse diariamente. Paso del Durazno es una zona rural con escasa infraestructura vial, por lo que cuando se producen lluvias fuertes los accesos suelen verse afectados rápidamente.
El corte del camino vecinal dejó aislados momentáneamente algunos sectores del paraje, ya que ese paso es utilizado por los pobladores para llegar a otras localidades cercanas o para conectarse con la ruta nacional. En muchos casos se trata de caminos de tierra que, ante el desborde de arroyos o el exceso de agua acumulada, quedan intransitables.
Las precipitaciones también impactaron en la actividad escolar del lugar. Debido a las condiciones climáticas y a las dificultades para acceder al paraje, se decidió suspender las clases en la escuela rural que funciona en Paso del Durazno. La medida busca evitar riesgos para estudiantes y docentes que deben trasladarse desde distintos puntos del área rural.
En estas zonas del interior salteño, las escuelas suelen recibir a chicos que viven a varios kilómetros de distancia, muchos de los cuales dependen de caminos secundarios o de tierra para poder asistir. Cuando esos accesos se ven afectados por lluvias o crecidas, la suspensión de actividades se vuelve una medida frecuente para prevenir inconvenientes.
El panorama meteorológico de los últimos días viene marcado por precipitaciones persistentes en el sur provincial. Localidades del departamento Metán y zonas rurales cercanas registraron acumulados importantes de lluvia, lo que provocó el aumento del caudal de arroyos y cursos de agua que atraviesan caminos y rutas.
En áreas rurales como Paso del Durazno, estos fenómenos suelen generar complicaciones rápidas. Los arroyos que normalmente tienen un caudal bajo pueden crecer en pocas horas cuando se producen tormentas intensas, lo que deriva en desbordes que afectan caminos vecinales y accesos a parajes.
Vecinos de la zona señalan que cada vez que se registran lluvias fuertes la preocupación vuelve a instalarse, especialmente por el estado de los caminos. En muchos sectores, la única vía de comunicación con la ruta nacional depende de pasos que atraviesan arroyos o sectores bajos que se inundan con facilidad.
Por ahora, la circulación sobre la ruta nacional 9/34 continúa habilitada, aunque con precaución. La presencia de agua sobre la calzada obliga a los conductores a disminuir la velocidad y prestar especial atención, sobre todo durante la noche o en momentos de baja visibilidad.
La ruta 9/34 es uno de los corredores viales más importantes del norte argentino y conecta distintas provincias con el sur de Salta. Por ese motivo, cualquier inconveniente en ese trayecto genera impacto tanto para el tránsito local como para el transporte de cargas y de pasajeros.
Mientras tanto, los pobladores de Paso del Durazno siguen atentos a la evolución del clima y al comportamiento del arroyo que provocó el desborde. Si las lluvias continúan o si el caudal del agua aumenta, la situación podría agravarse en las próximas horas.
En este contexto, quienes circulan por la zona recomiendan evitar maniobras riesgosas y respetar las condiciones del camino. En áreas donde el agua cruza la ruta, la profundidad puede variar y generar dificultades para vehículos livianos.
Las precipitaciones en el sur de Salta suelen concentrarse con fuerza durante determinados momentos del año, lo que pone a prueba la resistencia de caminos rurales y la capacidad de escurrimiento de los cursos de agua. En lugares como Paso del Durazno, donde el acceso depende en gran parte de infraestructura básica, cada temporal deja en evidencia las limitaciones de conectividad.
Por ahora, el panorama sigue marcado por la precaución. El camino vecinal permanece cortado y la escuela rural suspendió sus actividades, mientras que la ruta nacional 9/34 continúa habilitada pero bajo condiciones que obligan a circular con cuidado.
Los próximos movimientos del clima serán claves para determinar si la situación mejora en las próximas horas o si las lluvias continúan generando complicaciones en esta zona del sur salteño. Mientras tanto, en Paso del Durazno la prioridad sigue siendo resguardar a los vecinos y evitar riesgos en medio del temporal.