El presidente Javier Milei inauguró este domingo el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso centrado en su agenda de gobierno. La apertura contó con la presencia de su Gabinete completo, familiares directos y representantes diplomáticos internacionales.
Entre los asistentes estuvieron los padres del mandatario, Horacio Milei y Alicia Lujan Lucich, quienes se ubicaron en uno de los palcos principales, compartiendo el espacio con funcionarios clave como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el secretario de Justicia, Sebastián Amerio; y el asesor presidencial Santiago Caputo. También participaron militantes del espacio libertario, entre ellos el influencer Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”.
La ceremonia recibió además a los embajadores de Estados Unidos, Peter Lamelas, e Israel, Eyal Sela, y contó con la presencia de autoridades del Banco Central, incluyendo a su presidente Santiago Bausili y parte del directorio. La presencia de figuras vinculadas al sector energético llamó la atención: Demian Reidel, ex presidente de Nucleoeléctrica Argentina, asistió pese a la polémica por sus deudas millonarias saldadas en tiempo récord, acusaciones que negó públicamente.
En la previa al discurso, Adorni compartió en redes una foto con parte del Gabinete, señalando que estaban listos para escuchar las palabras del presidente en el Congreso. La jornada, que combinó formalidad y algunos gestos de cercanía con sectores políticos y financieros, buscó mostrar unidad en torno a las prioridades del Ejecutivo.
El discurso de Milei abordó varios ejes de su gobierno, entre ellos la reducción del gasto público, medidas para incentivar la inversión y propuestas vinculadas a la modernización de la administración pública. La ceremonia también sirvió como oportunidad para que los ministros y funcionarios clave se mostraran alineados frente a la agenda presidencial.
Más allá de la retórica, la presencia de familiares y referentes del ámbito financiero y diplomático subrayó la importancia política y simbólica de la apertura legislativa. La jornada transcurrió sin incidentes, con un control estricto del ingreso de invitados y medios, y dejó en evidencia la estrategia del gobierno de consolidar su imagen institucional.
La asistencia de los padres del presidente y de figuras polémicas como Reidel generó comentarios entre analistas y seguidores, quienes destacaron tanto la formalidad de la ceremonia como los gestos personales que acompañan a un acto político de este tipo.
En suma, la apertura de sesiones ordinarias no solo marcó el inicio de un nuevo período legislativo, sino que también funcionó como un escenario para visibilizar las alianzas políticas, diplomáticas y financieras que acompañan al gobierno de Milei.