La ciudad de San José de Metán, está viviendo uno de los veranos más complicados de los últimos tiempos por las lluvias. En apenas tres meses ya cayeron 965,4 milímetros, una cantidad que roza el promedio anual histórico de 998 mm y dejó calles anegadas, canales desbordados y muchos vecinos en alerta permanente.
Los registros locales detallan que enero aportó 277,5 milímetros, febrero otros 437,1 y lo que va de marzo suma 250,8. Pero el golpe más fuerte llegó entre el lunes 9 y el martes 10, cuando en solo 24 horas se midieron 145 milímetros, el acumulado más alto de todo el país en ese lapso y un récord para marzo que superó el anterior de 106,5 mm de 2010.
Ese día el norte del país fue el más castigado y Metán volvió a quedar en el centro de la escena, tal como ocurrió hace años cuando también lideró los registros nacionales. Además, el 6 de febrero marcó otro hito: 200 milímetros en apenas ocho horas, algo que nunca se había visto en los 33 años de mediciones de la estación climatológica municipal.
Ante semejante seguidilla de aguaceros, el intendente José María Issa puso en marcha desde el 6 de febrero un operativo grande de limpieza y asistencia que no para. Aquella noche del 5 al 6, cuando cayeron los 200 mm de golpe, hubo que ayudar a más de 150 familias, hacer evacuaciones preventivas y sacar agua de las casas con todo lo que tenían a mano las cuadrillas de Obras Públicas, Desarrollo Social, Seguridad y Espacios Verdes, junto a Policía y Bomberos.
Desde entonces los equipos recorren barrios sin descanso, destapan canales, levantan basura de las calles y reacondicionan todo lo que el agua arruinó. Y aunque la limpieza de desagües se hace todo el año, siempre aparecen colchones, heladeras viejas y residuos domiciliarios que la gente tira y terminan tapando todo, agravando las inundaciones cada vez que llueve fuerte.
Para la noche de este miércoles 11 y la madrugada del jueves 12 rige alerta amarilla por tormentas en San José de Metán. Se esperan chaparrones intensos, actividad eléctrica constante, posible granizo y ráfagas que pueden pasar los 70 km/h, con acumulados entre 30 y 70 milímetros que podrían superarse en algunos puntos. El municipio ya está en máxima prevención para que el agua no vuelva a sorprender.