El derrame químico registrado la semana pasada en el Parque Industrial de General Güemes encendió las alarmas ambientales y volvió a poner bajo la lupa los controles de seguridad vinculados a la actividad minera en Salta. Mientras continúan las tareas de evaluación y remediación, desde el Gobierno provincial confirmaron que el incidente ocurrió luego de que un camión de la empresa Posco fuera cargado por encima de su capacidad operativa.
La información fue brindada por el secretario de Minería de la Provincia, Gustavo Carrizo, quien explicó que el transporte sufrió una falla en una de sus válvulas debido al exceso de carga, lo que provocó el derrame de una sustancia conocida como “LHP”, utilizada en procesos industriales relacionados con la producción de carbonato de litio.
“Lo cargaron de más al transporte y una de las válvulas cedió. Ese fue el vuelco que hubo”, explicó el funcionario al referirse al episodio ocurrido el pasado jueves en General Güemes.
El compuesto derramado pertenece a la familia de los ácidos y forma parte de los materiales empleados habitualmente dentro de la cadena de procesamiento del litio, uno de los recursos estratégicos que más crecimiento económico genera actualmente en la provincia de Salta y en el norte argentino.
Apenas se produjo el incidente, la empresa involucrada notificó a las autoridades provinciales y se activó un protocolo de emergencia con intervención de la Secretaría de Minería, la Secretaría de Ambiente y la Secretaría de Industria.
Según detalló Carrizo, una de las primeras acciones realizadas en el lugar fue la aplicación de cal sobre la superficie afectada para neutralizar el producto químico y evitar una mayor propagación. En paralelo, equipos especializados comenzaron con la recolección inmediata del material derramado.
Las tareas de limpieza y remediación se extendieron durante todo el fin de semana. De acuerdo con lo informado oficialmente, para el lunes ya se había retirado el total de la sustancia que permanecía sobre la superficie.
Sin embargo, el principal foco de atención ahora está puesto en determinar si parte del compuesto logró filtrarse hacia capas más profundas del terreno. Para eso, técnicos y especialistas realizaron estudios específicos sobre el suelo en la zona afectada.
“Se sacaron muestras para verificar la permeabilidad y, según los resultados, se evaluará si es necesario continuar con nuevas tareas de remediación”, explicó el secretario de Minería.
El funcionario reconoció además que este tipo de sustancias no deben permanecer en contacto con el ambiente sin control, y advirtió que podrían resultar perjudiciales si no se actúa de manera rápida y adecuada.
“Si uno no le da el tratamiento que se hizo, sí, claro que es perjudicial. No es algo normal que tenga que estar en el ambiente”, sostuvo.
El incidente generó preocupación debido al crecimiento sostenido que viene teniendo la industria minera y del litio en Salta, especialmente en zonas industriales como General Güemes, donde varias empresas desarrollan procesos vinculados al tratamiento y transformación de minerales provenientes de la Puna salteña.
Carrizo explicó que el compuesto derramado es utilizado regularmente en proyectos de litio y precisó que algunas compañías realizan el procesamiento directamente en la región puneña, mientras otras trasladan parte de la actividad industrial hacia Güemes.
En ese contexto, el Gobierno provincial adelantó que comenzará a implementar simulacros y nuevos protocolos de respuesta para actuar con mayor rapidez frente a emergencias industriales o ambientales vinculadas al sector minero.
“Vamos a empezar a hacer simulacros para que la respuesta sea mucho más inmediata. Este tipo de situaciones tenemos que resolverlas en horas”, afirmó el funcionario.
Además, confirmó que el volumen derramado alcanzó aproximadamente nueve metros cúbicos, una cifra que obligó a desplegar un operativo importante para contener la situación y minimizar posibles daños.
Mientras avanzan los estudios técnicos y ambientales, las autoridades provinciales buscan establecer si el episodio dejó consecuencias permanentes sobre el suelo del Parque Industrial de General Güemes o si las tareas de contención lograron evitar una afectación mayor.
El caso también reabrió el debate sobre los controles de seguridad en el transporte de sustancias químicas vinculadas a la minería del litio, una actividad que en los últimos años se consolidó como uno de los motores económicos más fuertes de Salta y del NOA, pero que también enfrenta crecientes cuestionamientos en materia ambiental y de prevención de riesgos industriales.