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SALUD PÚBLICA

La vacuna antigripal ya está disponible en hospitales públicos de la provincia

La vacuna se aplica de manera gratuita en hospitales y centros de salud. Embarazadas, niños pequeños y mayores de 65 años pueden recibirla sin receta médica.

La vacuna antigripal ya está disponible en hospitales públicos de la provincia

La campaña de vacunación contra la gripe ya está en marcha en hospitales públicos y centros de salud, donde la dosis se aplica de forma gratuita a los grupos priorizados. Las autoridades sanitarias adelantaron este año el inicio de la inmunización con el objetivo de proteger antes de tiempo a las personas más vulnerables frente a la circulación de virus respiratorios que suele intensificarse con la llegada del otoño y el invierno.

Desde el sistema sanitario se recordó que la vacuna antigripal es la principal herramienta para prevenir complicaciones asociadas al virus de la influenza. La inmunización permite reducir hospitalizaciones, cuadros graves y secuelas que pueden presentarse especialmente en personas con mayor riesgo sanitario.

En ese marco, ya pueden acercarse a vacunarse quienes integran los grupos definidos por el Calendario Nacional de Vacunación. En varios casos no es necesario presentar orden médica, lo que facilita el acceso a la inmunización en hospitales públicos y centros de atención primaria.

Entre quienes pueden recibir la vacuna sin receta se encuentran las personas gestantes, los niños y niñas de entre 6 y 24 meses y los mayores de 65 años. También está incluida la vacunación para el personal de salud y trabajadores considerados estratégicos, como integrantes de fuerzas armadas y de seguridad.

La recomendación es asistir al centro de salud más cercano con el carnet de vacunación y el DNI para registrar la aplicación de la dosis. La vacuna puede colocarse al mismo tiempo que otras del calendario oficial, lo que permite completar esquemas pendientes sin necesidad de esperar intervalos entre una inmunización y otra.

Grupos priorizados para la vacunación

La campaña apunta especialmente a los sectores de la población que tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones ante una infección por influenza.

En primer lugar se encuentra el personal de salud, que cumple un rol clave en la atención durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios y que además mantiene contacto permanente con pacientes.

También están incluidos los trabajadores considerados estratégicos para el funcionamiento de servicios esenciales, como integrantes de fuerzas armadas y de seguridad.

Las personas de 65 años o más forman otro grupo prioritario. En estos casos, además de la vacuna antigripal se recomienda revisar el estado de la vacunación contra el neumococo, ya que ambas enfermedades respiratorias pueden generar complicaciones graves en adultos mayores.

Las personas gestantes deben vacunarse en cualquier trimestre del embarazo. La inmunización protege tanto a la madre como al bebé durante los primeros meses de vida, etapa en la que el sistema inmunológico del recién nacido todavía está en desarrollo.

Por su parte, los niños y niñas de entre 6 y 24 meses también forman parte de los grupos incluidos en la campaña. En este rango etario deben recibir las dosis correspondientes según el esquema establecido.

Las puérperas pueden vacunarse hasta diez días después del parto si no recibieron la dosis durante el embarazo.

Además, se contempla la vacunación para personas de entre 2 y 64 años que presenten factores de riesgo. En estos casos se solicita orden médica o documentación que acredite la condición clínica.

Factores de riesgo que requieren vacunación

Las autoridades sanitarias priorizan la inmunización en personas que presentan determinadas enfermedades o condiciones de salud que pueden agravar un cuadro de gripe.

Entre los factores de riesgo se incluyen enfermedades respiratorias crónicas, patologías cardíacas, afecciones renales y diabetes. También se contempla a personas con obesidad mórbida, es decir con un índice de masa corporal superior a 40.

El listado también abarca a pacientes con inmunosupresión, personas que reciben tratamientos oncohematológicos, trasplantados y quienes conviven con pacientes considerados de alto riesgo.

La vacunación en estos grupos busca disminuir la posibilidad de cuadros graves, internaciones y complicaciones respiratorias.

Un inicio anticipado de la campaña

Este año el inicio de la campaña se adelantó respecto a otras temporadas. La decisión responde a la necesidad de generar protección antes de que aumente la circulación de virus respiratorios, algo que suele ocurrir con el descenso de las temperaturas.

Además, especialistas en salud pública señalaron que se detectó una nueva variante de influenza, conocida como H3N2 subclado K. Si bien no provoca cuadros más graves en comparación con otras variantes, presenta una mayor capacidad de transmisión.

Esto significa que puede propagarse con mayor rapidez entre la población, lo que incrementa la probabilidad de brotes y eleva la presión sobre el sistema sanitario.

Frente a ese escenario, las autoridades sanitarias consideran clave que las personas incluidas en los grupos de riesgo se vacunen lo antes posible.

Qué es la gripe y cómo se contagia

La gripe es una enfermedad viral respiratoria altamente contagiosa causada por el virus de la influenza. Se transmite principalmente a través de secreciones respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o incluso al hablar.

El virus también puede propagarse al tocar superficies contaminadas y luego llevar las manos a la boca, la nariz o los ojos.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre superior a los 38 grados, la tos, el dolor de garganta y la congestión nasal. También pueden aparecer dolores musculares, dolor de cabeza y un marcado malestar general.

En la mayoría de los casos la enfermedad evoluciona de manera leve, pero en personas con factores de riesgo puede derivar en complicaciones respiratorias graves, neumonía o internación.

En cuadros más severos pueden presentarse dificultades para respirar, situación que requiere atención médica inmediata.

Medidas de prevención

Además de la vacunación, existen otras medidas que ayudan a reducir la propagación de los virus respiratorios.

Entre ellas se destacan el lavado frecuente de manos con agua y jabón, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar utilizando el pliegue del codo y evitar el contacto cercano con personas que presenten síntomas respiratorios.

También se recomienda ventilar los ambientes cerrados y mantener actualizado el calendario de vacunación.

Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación temprana es clave para atravesar la temporada invernal con menor impacto sanitario. Por eso se invita a las personas que integran los grupos de riesgo a acercarse al hospital o centro de salud más cercano para recibir la dosis correspondiente.

 


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