El Chaco salteño vive horas críticas: la crecida de los ríos en Rivadavia transformó extensos sectores del monte en lagunas. Desde la ruta provincial 13, a pocos kilómetros de La Estrella, se observa cómo el agua avanza sobre los campos, atrapando animales y dejando familias rurales en estado de alerta.
Muchos productores intentan rescatar lo que pueden de sus campos anegados. La pérdida de ganado afecta directamente la economía local, dado que gran parte de los habitantes depende de la cría de animales. Algunos animales murieron ahogados, mientras otros lograron refugiarse en zonas elevadas.
El cielo cubierto y las temperaturas altas aumentan la incertidumbre sobre la evolución del fenómeno. Los habitantes siguen de cerca el comportamiento de los ríos y esperan que los niveles comiencen a descender. Mientras tanto, el monte permanece sumergido y la preocupación es constante.
La inundación evidencia la fragilidad de la región frente a fenómenos extremos. Productores y familias rurales enfrentan una situación sin precedentes, con daños que se reflejan tanto en la economía como en el paisaje natural del departamento.