La capital salteña vivió una madrugada complicada por un temporal intenso que descargó más de 60 milímetros de lluvia en pocas horas y obligó a evacuar a 40 familias en distintos barrios. Las precipitaciones persistentes provocaron anegamientos, desagües colapsados y el ingreso de agua en viviendas, lo que derivó en un mega operativo coordinado por la Municipalidad de Salta para asistir a los vecinos afectados.
La situación se tornó crítica durante la noche, cuando la lluvia no dio tregua y comenzó a acumularse rápidamente en calles y sectores bajos. En barrios como San Justo, Justicia y San Juan de Dios, varias familias debieron abandonar sus hogares por precaución ante el avance del agua. Algunas fueron trasladadas a Centros Integradores Comunitarios (CIC), mientras que otras optaron por alojarse en casas de familiares hasta que mejoren las condiciones climáticas.
Desde el municipio confirmaron que la asistencia incluyó evacuación preventiva, entrega de elementos básicos y acompañamiento social. Las tareas estuvieron a cargo de equipos de Desarrollo Social, Obras Públicas y Protección Ciudadana, con intervención también del sistema de emergencias 105 y del 911. El despliegue se mantuvo activo durante toda la madrugada y continuó en las primeras horas del día, con cuadrillas trabajando en distintos puntos estratégicos.
El fuerte temporal en Salta impactó de lleno en la infraestructura urbana. Se registraron calles completamente cubiertas por agua, bocas de tormenta obstruidas y canales saturados. En sectores tradicionalmente conflictivos cada vez que se registran lluvias intensas, el panorama volvió a repetirse. Intersecciones como 20 de Febrero y Entre Ríos, Gurruchaga, Leguizamón y zonas del barrio Bicentenario estuvieron entre los puntos donde se concentraron los trabajos de drenaje y desobstrucción.
Uno de los principales inconvenientes detectados fue la acumulación de residuos en rejillas y canales pluviales. En varios sectores, el personal municipal encontró basura que impedía el normal escurrimiento del agua. Incluso se retiró un colchón que había sido arrojado en el desagüe ubicado en la zona de Tamayo y Bolivia, lo que agravó el anegamiento en ese sector. Las tareas se realizaron en conjunto con la empresa Agrotécnica Fueguina, encargada del servicio de recolección y limpieza urbana.
El fenómeno meteorológico se dio en el marco de una alerta amarilla vigente para la región, lo que anticipaba lluvias intensas en cortos períodos de tiempo. Sin embargo, la magnitud del agua caída en pocas horas generó complicaciones en varios barrios de la ciudad de Salta. Vecinos reportaron que el nivel del agua subió rápidamente durante la madrugada, obligando a mover muebles, electrodomésticos y pertenencias para evitar pérdidas mayores.
El operativo municipal incluyó relevamientos casa por casa en las zonas más afectadas para evaluar daños y determinar necesidades urgentes. Además de la evacuación de las 40 familias, se brindó asistencia directa con elementos de primera necesidad y contención social. Desde el municipio remarcaron que el trabajo continuará mientras persista la inestabilidad climática.
En paralelo, los equipos de Obras Públicas avanzaron con tareas de limpieza de canales, retiro de sedimentos y despeje de bocas de tormenta para facilitar el drenaje. Las cuadrillas se desplegaron también en sectores cercanos a ríos y canales pluviales que suelen desbordar cuando las precipitaciones superan determinados niveles.
El temporal en la capital salteña vuelve a poner en agenda la problemática de los anegamientos en barrios vulnerables y la necesidad de reforzar la prevención. Desde el municipio insistieron en la importancia de no arrojar residuos en la vía pública ni sacar las bolsas de basura cuando rige alerta meteorológica, ya que estos desechos terminan obstruyendo los sistemas de desagüe y agravan la situación.
Ante la posibilidad de que continúen las lluvias en Salta, se reiteraron una serie de recomendaciones para reducir riesgos. En el hogar, se aconseja asegurar chapas, ladrillos y materiales de construcción que puedan desplazarse con el viento o el agua, además de evitar arrojar residuos que tapen desagües. También se sugiere no sacar la basura a la calle mientras duren las precipitaciones intensas.
Para quienes deban circular en vehículo, se recomienda retirar los autos de zonas anegables, conducir con luces encendidas, reducir la velocidad y extremar las medidas de seguridad. La lluvia disminuye la visibilidad y aumenta considerablemente la distancia de frenado, por lo que se pide máxima precaución al transitar por calles con acumulación de agua.
La Municipalidad mantiene activos los canales de atención las 24 horas para responder ante emergencias o nuevos pedidos de asistencia. Las autoridades señalaron que los equipos continuarán monitoreando la evolución del clima y trabajando de manera preventiva en los puntos más sensibles de la ciudad.
Mientras tanto, las familias evacuadas aguardan que baje el nivel del agua para poder regresar a sus hogares. En muchos casos, el daño fue menor gracias a la evacuación preventiva, aunque persiste la preocupación por nuevas lluvias. El temporal dejó en evidencia, una vez más, la vulnerabilidad de algunos sectores ante precipitaciones intensas y la necesidad de fortalecer tanto la infraestructura urbana como la conciencia ciudadana.
El pronóstico indica que podrían registrarse nuevas lluvias en los próximos días, por lo que el estado de alerta se mantiene. En este contexto, el llamado oficial es a la responsabilidad y a la colaboración de los vecinos para evitar situaciones que puedan prevenirse.
La tormenta ya dejó su marca en la ciudad: calles convertidas en ríos, familias trasladadas de urgencia y un despliegue municipal que trabajó sin descanso durante la noche. Ahora, con el agua en retroceso en algunos sectores y tareas de limpieza en marcha, el foco está puesto en la recuperación y en evitar que el escenario vuelva a repetirse ante el próximo frente de tormenta.