Por segunda noche seguida, las lluvias torrenciales volvieron a golpear fuerte, dejando calles convertidas en ríos y a los habitantes en estado de alerta máxima. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta naranja para la madrugada, lo que anticipa que el panorama podría complicarse aún más en las próximas horas, con riesgo de inundaciones repentinas en esta zona del norte argentino.
Los daños de la tormenta previa, que descargó más de 145 milímetros en pocas horas, todavía se están arreglando, pero el agua no da tregua. En barrios como el centro y alrededores, el acumulado de precipitaciones ya provoca problemas serios, y los vecinos se las ingenian como pueden para proteger sus hogares. Por ejemplo, en la calle Mariano Moreno, muchos pusieron bolsas de arena en las puertas para evitar que el agua entre de nuevo, un recurso clásico en estas situaciones de temporal en Salta.
Otro punto crítico es la calle Río Piedras, cerca del puente bajo el ferrocarril, donde el paso vehicular quedó bloqueado por el anegamiento. Los conductores tienen que desviarse o esperar, complicando el tránsito en una ciudad que ya viene lidiando con estos inconvenientes climáticos. Las lluvias intensas en Metán no solo afectan la movilidad, sino que generan preocupación por posibles desbordes en arroyos cercanos, algo que los salteños conocen bien durante la temporada de tormentas.
Desde la Municipalidad de Metán, confirmaron que hay operativos en marcha para mitigar los impactos. Equipos de emergencia recorren los sectores más vulnerables, bombeando agua y asistiendo a familias afectadas. El subsecretario de Seguridad, Federico Delgado, enfatizó la necesidad de quedarse en casa si no hay urgencias, y aseguró que las cuadrillas siguen activas en tareas preventivas pese al castigo del clima.
Varios colegios de la zona optaron por flexibilizar la asistencia escolar, priorizando la seguridad de los chicos ante las condiciones adversas. Esta medida busca evitar riesgos innecesarios, ya que muchas calles inundadas en Salta complican el traslado diario. Padres y docentes coinciden en que, con alerta naranja del SMN, es mejor resguardarse hasta que pase el temporal.
Los metanenses esperan que el pronóstico mejore pronto, pero por ahora, la recomendación es clara: paciencia y precaución. Estas lluvias persistentes en el sur de Salta recuerdan la vulnerabilidad frente al cambio climático, y las autoridades locales insisten en que se están tomando todas las medidas para resolver los anegamientos lo antes posible, aunque la naturaleza no colabora.
Con información de El Tribuno