La sesión en la que se analizó la situación del concejal Maximiliano Casasola no solo dejó la conformación de una comisión para evaluar su caso, sino que también abrió una fuerte grieta interna en La Libertad Avanza. Una vez finalizado el debate, el edil Rodrigo Quinteros —quien semanas atrás había minimizado las denuncias— cambió el tono y lanzó duras críticas hacia la conducción del espacio.
“Me parece muy aberrante y muy grave lo que denuncia la víctima; de todas formas yo no soy autoridad del partido, no tengo autoridad sobre la expulsión de Casasola”, afirmó en primer término. Sin embargo, fue más allá y cuestionó abiertamente a las máximas referencias provinciales: “Me llama la atención que todavía las autoridades no lo hayan expulsado del partido”, señaló, apuntando directamente contra Orozco y Olmedo. “Me llama la atención que todavía no se hayan expresado”, insistió.
En esa línea, Quinteros admitió que la situación impacta de lleno en la imagen del espacio. “A título personal me parece una mancha que no podemos tolerar después de haber pasado lo que pasamos con Pablo López”, expresó, y cerró con una frase que refleja el malestar interno: “Uno se apena mucho por la gente que nos votó”.