La Justicia de Salta se prepara para un 2026 marcado por cambios profundos en su funcionamiento. La entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal y la implementación de juicios por jurado prometen transformar la manera en que se investigan y juzgan los delitos, mientras que la incorporación de herramientas digitales y de inteligencia artificial busca agilizar los procesos.
El nuevo Código Procesal Penal, que comenzará a regir en febrero, apuesta a la oralidad plena como eje central. Esto significa que cada actuación pasará a realizarse en audiencias frente a un juez, reduciendo la burocracia y los tiempos que antes demoraban meses en resolverse en papel. De esta forma, las decisiones se tomarán de manera inmediata, concentrando las actuaciones y aumentando la eficiencia del sistema.
Con este modelo, los salteños que participan en causas judiciales tendrán un contacto directo con el juez, el fiscal y el defensor, garantizando mayor transparencia y eficacia. Según los responsables de la Corte de Justicia, la reforma busca avanzar hacia un sistema acusatorio, dejando atrás el modelo inquisitivo tradicional, y así combatir el delito con procesos más claros y rápidos.
Otra novedad significativa será el debut de los juicios por jurado en marzo. A principios de febrero se realizará el sorteo de 70 ciudadanos que integrarán el padrón de posibles jurados, de los cuales se seleccionarán 12 titulares y 12 suplentes para participar en el primer juicio. La iniciativa permite que la sociedad intervenga activamente en la administración de justicia, fortaleciendo la democracia y la participación ciudadana en la provincia.
Además, la Corte de Justicia sumará tecnología de punta para optimizar la labor judicial. La inteligencia artificial se incorporará a tareas administrativas y procesales, complementando el uso del expediente digital y la notificación electrónica. Esto permitirá un servicio más ágil y eficiente, adaptado a los tiempos actuales y a las necesidades de los salteños.
Con estas reformas, Salta se posiciona a la vanguardia del sistema judicial argentino, con un modelo más moderno, transparente y cercano a la ciudadanía. La combinación de oralidad, juicios por jurado y herramientas digitales apunta a un servicio judicial más efectivo y accesible, que responda con rapidez y claridad a los desafíos del nuevo año.