El aumento de embarazos adolescentes volvió a encender señales de alarma en Salta, especialmente por el fuerte crecimiento de casos en niñas menores de 15 años.
Desde el Ministerio de Salud provincial advirtieron que los indicadores comenzaron a deteriorarse durante el último año y aseguran que parte de los avances logrados en materia de prevención "se están perdiendo".
La subsecretaria de Medicina Social de la Provincia, Gabriela Dorigato, confirmó que en 2025 los embarazos en menores de 15 años ascendieron a 189 casos, cuando tiempo atrás esa cifra había logrado descender a 89 en toda la provincia gracias a programas de prevención y acceso a métodos anticonceptivos. "Sentimos que retrocedimos todos los casilleros avanzados", reconoció la funcionaria.
Según explicó, durante los últimos años Salta había desarrollado un trabajo sostenido de salud sexual y reproductiva, con foco especial en adolescentes y comunidades vulnerables del norte provincial. La estrategia combinaba educación sexual, talleres en escuelas, campañas territoriales y colocación de implantes subdérmicos, uno de los métodos más utilizados por jóvenes por su eficacia y duración de hasta cinco años.
Cambios en los últimos meses
De acuerdo con los datos oficiales, cuando la Provincia llegó a contar con casi 20 mil implantes disponibles en un año, los embarazos en niñas menores de 15 años descendieron de manera significativa. Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse en los últimos meses.
Actualmente, con apenas 10 mil implantes colocados, los casos prácticamente se duplicaron.
Desde el área sanitaria sostienen que el impacto no es solamente médico. El embarazo adolescente, remarcaron, profundiza situaciones de vulnerabilidad social, abandono escolar y dificultades económicas, especialmente en sectores vulnerables y comunidades indígenas.
"Estamos viendo distorsión escolar, vulnerabilidad económica y situaciones muy complejas", expresó Dorigato. La funcionaria explicó que muchas adolescentes dejan sus estudios o ven alteradas sus trayectorias educativas a partir de embarazos no planificados, una situación que también repercute en el contexto familiar y económico.
Desde Nación
En paralelo, Salud Pública advirtió que la situación coincide con la reducción y posterior interrupción del envío de insumos de salud sexual por parte del Gobierno nacional. Según indicó Dorigato, la Provincia pudo sostener inicialmente parte de las prestaciones gracias al stock acumulado, pero el recorte se profundizó durante 2024 y actualmente "ya es total".
La falta de anticonceptivos comenzó a sentirse tanto en hospitales como en centros de salud, afectando la disponibilidad de implantes subdérmicos, preservativos, anticonceptivos orales e inyectables.
Ante ese escenario, el Gobierno provincial decidió comprar mil implantes subdérmicos con fondos propios para intentar sostener la cobertura hasta fin de año.
Dorigato señaló además que el acceso a anticonceptivos siempre estuvo acompañado por un fuerte trabajo educativo. En escuelas, ferias de salud y operativos territoriales se brindaba información sobre embarazo adolescente, enfermedades de transmisión sexual y uso correcto del preservativo.
"Lo primero que tiene que tener una persona es información para después poder tomar decisiones", sostuvo.
Educación, cuidados y prevención
También recordó que el implante subdérmico previene embarazos, pero no infecciones de transmisión sexual, por lo que las campañas incluían educación integral sobre cuidados y prevención.
La subsecretaria alertó además que la problemática golpea con más fuerza al norte provincial, donde el acceso al sistema sanitario suele ser más complejo y donde históricamente se trabajó para reducir indicadores vinculados a mortalidad materna, desnutrición y embarazos tempranos.
En muchos casos, explicó, después de un parto se promovía la colocación de implantes antes del alta médica para garantizar períodos adecuados entre embarazos y proteger la salud de las mujeres.
Pese al contexto económico, Dorigato aseguró que la Provincia intenta sostener las políticas de salud sexual y reproductiva. "La voluntad del ministro y del gobernador es mantener lo más posible todo lo que veníamos trabajando", afirmó en referencia a la gestión del gobernador Gustavo Sáenz.
Finalmente, advirtió que detrás de los números existe una problemática social profunda que vuelve a instalarse con fuerza en la provincia. "Fueron más de seis años de trabajo articulado y no queremos perder todo lo que se logró", concluyó.