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Riesgo tecnológico

La IA podría provocar una catástrofe global y advierten por un riesgo superior al 10%

Un especialista en seguridad de Anthropic estimó que existe más de un 10% de posibilidades de que los sistemas avanzados de inteligencia artificial provoquen la extinción humana.

La IA podría provocar una catástrofe global y advierten por un riesgo superior al 10%

La inteligencia artificial volvió a quedar en el centro de un debate que trasciende sus avances tecnológicos. Durante una conferencia en Estados Unidos, un alto responsable de seguridad de Anthropic advirtió que existe más de un 10% de probabilidad de que una IA avanzada pueda llegar a provocar la extinción de la humanidad.

La estimación generó preocupación porque se encuentra por encima de otros cálculos realizados por especialistas en riesgos asociados a la inteligencia artificial. Algunas proyecciones ubican esa posibilidad en porcentajes considerablemente menores, aunque no existe consenso científico sobre una cifra concreta.

El temor está relacionado principalmente con el desarrollo de sistemas cada vez más autónomos y capaces de realizar tareas complejas con una intervención humana limitada. Entre los escenarios analizados aparece la posibilidad de que una inteligencia artificial persiga objetivos que entren en conflicto con los intereses humanos o que resulte difícil de controlar.

También preocupa el uso de estas tecnologías en ámbitos sensibles, como la seguridad, la defensa y las operaciones militares. Una utilización inadecuada, combinada con sistemas capaces de tomar decisiones de manera autónoma, podría aumentar los riesgos.

La advertencia resulta particularmente significativa porque proviene de Anthropic, una de las empresas que actualmente compiten por desarrollar modelos de inteligencia artificial cada vez más avanzados. La compañía es responsable de Claude y sostiene que uno de sus principales objetivos es mejorar la seguridad y el control de estas herramientas.

Sin embargo, la posibilidad de un escenario extremo no implica que la extinción humana sea considerada inevitable. El porcentaje mencionado representa una estimación de riesgo y forma parte de un debate todavía abierto entre investigadores, especialistas en seguridad tecnológica y empresas del sector.

Al mismo tiempo, existen preocupaciones más inmediatas vinculadas con la expansión de la inteligencia artificial. El impacto sobre el empleo, la privacidad, la desinformación, los contenidos manipulados y el uso de algoritmos para influir sobre decisiones políticas son algunos de los problemas que ya generan discusiones a nivel internacional.

La regulación también avanza de manera desigual. Estados Unidos y Europa trabajan sobre normas destinadas a aumentar la transparencia, establecer controles y evaluar los riesgos de los sistemas más avanzados. Otros países desarrollan sus propios marcos regulatorios, mientras que en América Latina el debate todavía se encuentra en una etapa inicial.

El planteo vuelve a poner sobre la mesa una pregunta central: cómo aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin perder la capacidad de supervisar sus consecuencias. Para los especialistas que estudian los riesgos tecnológicos, anticiparse a escenarios extremos resulta clave antes de que estas herramientas alcancen niveles de autonomía todavía mayores.

 


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