El Gobierno puso en marcha un programa para llevar internet satelital a 6.000 escuelas de todo el país que actualmente no tienen conexión o cuentan con un servicio insuficiente. La iniciativa contempla la instalación de equipos de Starlink y dos años de conectividad financiados mediante una donación de la compañía de Elon Musk.
El acuerdo quedó formalizado a través de la Resolución 857/2026 del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), publicada en el Boletín Oficial. La selección de los establecimientos estará a cargo de la Secretaría de Educación, en coordinación con las autoridades provinciales y municipales.
El programa tendrá alcance federal e incluirá escuelas de distintos niveles y modalidades. También podrán incorporarse establecimientos privados de cuota cero, según los criterios establecidos para determinar a los beneficiarios.
Una donación de casi US$10 millones
Starlink realizará un aporte de US$9,978 millones, que será destinado a la compra y distribución de los equipos y al servicio de internet durante los primeros 24 meses.
Del total, unos US$2,778 millones corresponden a kits, accesorios y traslado, mientras que los US$7,2 millones restantes financiarán dos años de conectividad.
La entrega de los equipos se realizará en cuatro etapas. Las dos primeras contemplarán 1.000 kits cada una, mientras que las siguientes incluirán 2.000 equipos por etapa.
Cada escuela seleccionada recibirá una antena que deberá ser instalada por distribuidores autorizados. El período de conectividad comenzará a contar desde la activación del servicio.
El esquema apunta especialmente a establecimientos donde la infraestructura tradicional de telecomunicaciones resulta limitada. La conexión permitirá utilizar plataformas educativas, herramientas digitales y otros recursos online necesarios para las actividades escolares.
El costo total del programa
Aunque Starlink financiará una parte importante de la iniciativa, el proyecto tendrá un costo total estimado de US$21,876 millones.
El Estado aportará US$11,898 millones a través del Fondo del Servicio Universal (FSU), administrado por ENACOM. Esos recursos estarán destinados a tareas de instalación, gestión, asistencia técnica y seguimiento de las conexiones.
Además, el programa contempla extender el servicio durante un tercer año con fondos públicos, una vez finalizados los 24 meses cubiertos por la donación de Starlink.
La implementación será progresiva y cada etapa quedará formalmente concluida cuando los equipos sean entregados, instalados y puestos en funcionamiento. La activación deberá quedar registrada mediante un acta correspondiente a cada establecimiento.
Starlink también tendrá responsabilidades vinculadas con la distribución de los equipos, la asistencia técnica y el seguimiento del servicio. La compañía deberá presentar informes trimestrales sobre el funcionamiento de las conexiones.
ENACOM será el organismo encargado de coordinar el programa y controlar el uso de los recursos del Fondo del Servicio Universal.
El objetivo central es reducir la brecha digital educativa y mejorar el acceso a internet en escuelas que presentan dificultades de conectividad. Con las 6.000 instalaciones previstas, el Gobierno busca ampliar el acceso a recursos digitales y fortalecer las condiciones para docentes y alumnos durante los próximos tres años.