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Revolución astrofísica: La NASA lanzó el Nancy Grace Roman para mapear el universo a gran escala

El observatorio estudiará la energía oscura, exoplanetas y más de 1.000 millones de galaxias. Su campo de visión supera 100 veces al de Hubble.

Revolución astrofísica: La NASA lanzó el Nancy Grace Roman para mapear el universo a gran escala

La NASA lanzó este domingo el Nancy Grace Roman Space Telescope, un nuevo observatorio espacial que tendrá como objetivo estudiar algunos de los principales enigmas del universo. El instrumento partió desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.

El despegue ocurrió a las 7:26 de la mañana, hora del este de Estados Unidos. Luego, la agencia confirmó la separación del telescopio de la segunda etapa del lanzador.

La misión lleva el nombre de Nancy Grace Roman, primera jefa de astronomía de la NASA y una de las figuras centrales del desarrollo del programa espacial estadounidense. El proyecto abre una nueva generación de observatorios destinados a analizar el cosmos a gran escala.

Qué diferencia al telescopio Roman del Hubble

Una de sus principales características será la cantidad de cielo que podrá captar en cada imagen. El Nancy Grace Roman tendrá un campo de visión al menos 100 veces mayor que el de Hubble, con una resolución y sensibilidad infrarroja capaces de analizar objetos extremadamente lejanos.

La NASA estima que el nuevo equipo realizará relevamientos del firmamento hasta 1.000 veces más rápido que Hubble. Esa combinación de amplitud, velocidad y precisión permitirá elaborar mapas enormes y registrar miles de millones de cuerpos celestes.

Durante la misión, el organismo calcula que Roman estudiará más de 1.000 millones de galaxias.

Energía oscura: uno de los grandes misterios que investigará

Uno de los principales objetivos científicos será analizar la energía oscura, asociada con la expansión acelerada del universo.

Los especialistas saben que el cosmos aumenta su tamaño y que ese proceso acelera su ritmo. Sin embargo, todavía no existe una explicación definitiva sobre la causa de ese comportamiento.

Roman examinará grandes cantidades de galaxias y supernovas lejanas para reconstruir la evolución del universo a lo largo del tiempo. Esa información permitirá mejorar las mediciones sobre la expansión cósmica y someter a prueba distintas teorías sobre la naturaleza de la energía oscura.

La misión también buscará pistas sobre la materia oscura

El proyecto aportará datos sobre la materia oscura, una forma de materia que no emite ni refleja luz y que, por esa razón, no puede detectarse de manera directa.

Los científicos infieren su presencia a partir de los efectos gravitacionales que ejerce sobre otros objetos. El análisis de la distribución y las formas de enormes cantidades de galaxias ofrecerá nuevas pistas sobre su presencia a través del universo.

Exoplanetas: la NASA espera descubrir unos 100.000 nuevos mundos

Otro de los objetivos centrales será la búsqueda de exoplanetas, es decir, mundos que orbitan estrellas distintas del Sol.

El telescopio utilizará, entre otras técnicas, la microlente gravitacional. Ese método permite identificar planetas cuando su gravedad altera por un breve período la luz de una estrella situada detrás.

La NASA calcula que Roman podría descubrir alrededor de 100.000 nuevos mundos durante sus primeros cinco años de actividad. Los resultados permitirán construir un censo estadístico de sistemas planetarios dentro de la Vía Láctea.

La misión incorpora además un coronógrafo, instrumento que bloquea la luz de una estrella para facilitar la observación directa de objetos mucho más débiles ubicados en sus cercanías.

Esta tecnología tendrá especial importancia para el estudio de exoplanetas y de los discos donde nacen nuevos sistemas planetarios.

Roman y James Webb: para qué servirá cada uno

El Nancy Grace Roman no reemplazará al James Webb Space Telescope. Ambos observatorios cumplen funciones diferentes y la NASA los concibió como herramientas complementarias.

Webb puede concentrarse en objetos individuales con un nivel de detalle muy alto. En cambio, el Roman tendrá mayor capacidad para recorrer regiones extensas del firmamento y localizar fenómenos que luego otros instrumentos podrán estudiar con mayor profundidad.

La combinación de ambos permitirá obtener una visión más amplia del universo y, al mismo tiempo, profundizar el análisis de objetivos específicos.

Dónde estará ubicado el Nancy Grace Roman

Tras el lanzamiento, el observatorio viajará hacia el segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra, conocido como L2, situado a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta.

Esa posición ofrecerá condiciones estables para las observaciones y permitirá conservar el entorno necesario para el funcionamiento de sus instrumentos.

La NASA fijó una duración primaria de cinco años para la misión. El objetivo operativo, sin embargo, apunta a una vida útil cercana a una década.

Una base de datos gigantesca sobre el universo

Más allá de las imágenes, uno de los principales aportes del Nancy Grace Roman será el volumen de información científica que producirá.

Sus relevamientos abarcarán galaxias lejanas, agujeros negros, estrellas, planetas y objetos del propio Sistema Solar. La agencia espera que ese material forme un archivo de enorme valor para investigadores de distintas ramas de la astronomía.

El nuevo telescopio cambia además la lógica de observación frente a otros instrumentos: en lugar de dedicar largos períodos a una porción reducida del cielo, podrá analizar regiones mucho más amplias con gran sensibilidad y velocidad.


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