El Chaqueño Palavecino volvió a hablar públicamente luego de la polémica que se generó por su participación junto al presidente Javier Milei en el Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María. Con un tono calmo y sin confrontaciones, el reconocido artista salteño relativizó la supuesta expulsión de una entidad folklórica y pidió no sobredimensionar una situación que, según sostuvo, se amplificó más de la cuenta.
La controversia se desató tras la difusión de un comunicado atribuido a una agrupación denominada Asociación Raíces Criollas, en el que se cuestionaba su aparición en el escenario junto al mandatario. Al ser consultado, Palavecino fue directo: aseguró que no recibió ninguna notificación formal y puso en duda la existencia legal de la entidad. “Cuando alguien me expulse de verdad, recién ahí me voy a preocupar”, expresó, dejando en claro que no le asigna mayor relevancia al comunicado.
En ese sentido, el cantor popular señaló que muchas veces “se habla por hablar” y remarcó la importancia de verificar la información antes de instalar sanciones que, en los hechos, no tienen sustento. También sugirió que se investigue si la organización cuenta con personería jurídica, al considerar que se trata de un nombre poco conocido dentro del ambiente folklórico.
Más allá del revuelo político, el Chaqueño centró su mensaje en la defensa del folklore como expresión cultural profunda y transversal. Recordó que se trata de una música que atraviesa generaciones y que forma parte de la identidad familiar de millones de argentinos. “El folklore no es algo nuevo, viene con nosotros desde siempre”, sostuvo, destacando su transmisión de padres a hijos.
El artista agradeció el acompañamiento de colegas y músicos que le expresaron su apoyo en los últimos días y aclaró que nunca buscó provocar ni generar divisiones. También se refirió al vínculo histórico entre cultura y política, al señalar que ambas siempre convivieron y que su trayectoria estuvo marcada por el trabajo constante y el respeto por el público.
Finalmente, Palavecino defendió su decisión de compartir escenario con el Presidente y planteó la situación con naturalidad. “¿Quién no quiere cantar con el presidente?”, lanzó, antes de cerrar con una reflexión sobre la vigencia del folklore en la vida cotidiana y su capacidad para unir, más allá de cualquier polémica pasajera.