Boca Juniors atraviesa horas de preocupación en la antesala de su debut en el Torneo Apertura, que será ante Deportivo Riestra. Cuando todavía intenta terminar de armar un plantel competitivo tras un mercado de pases complicado, el Xeneize se encontró con un problema inesperado que puede modificar todos los planes: Rodrigo Battaglia podría ser operado en las próximas horas y estaría fuera de las canchas por alrededor de seis meses.
El volante central, una de las piezas importantes en la estructura del equipo, no logró entrenarse con normalidad durante toda la pretemporada por una molestia persistente en el tendón de Aquiles de su pierna derecha. Si bien el cuerpo médico y el jugador intentaron diferentes tratamientos conservadores, el dolor no cedió y la situación encendió las alarmas en el club.
En las últimas horas, desde Boca confirmaron que Battaglia sufre una tendinopatía insercional del tendón de Aquiles, una lesión compleja que suele demandar tiempos prolongados de recuperación. A sus 34 años, el mediocampista siente un dolor intenso en la zona afectada, lo que le impidió trabajar a la par del grupo y lo dejó al margen de la puesta a punto futbolística.
Ante este panorama, la posibilidad de una intervención quirúrgica empezó a ganar fuerza. La idea es no seguir postergando una solución definitiva y evitar que la lesión se agrave o se vuelva crónica. Tras haber consultado distintos tratamientos y alternativas, la operación aparece como la opción más concreta para que el jugador pueda recuperarse de manera completa, aunque el costo será un largo tiempo fuera de las canchas.
Mientras se define su futuro inmediato, Battaglia continúa realizando un tratamiento de kinesiología, intentando aliviar el dolor y mantener la zona lo más estable posible. Sin embargo, puertas adentro saben que, aun en el mejor de los escenarios sin cirugía, el proceso de recuperación sería lento y no le permitiría estar disponible en el corto plazo.
Para Boca, la noticia cae en el peor momento. El equipo debutará en el Torneo Apertura en menos de dos días y todavía no logró cerrar todos los refuerzos que tenía en carpeta. El mercado de pases fue más complejo de lo esperado y las negociaciones avanzaron con lentitud, lo que obligó a la dirigencia a acelerar gestiones en las últimas semanas.
Battaglia estaba llamado a ser una pieza clave en el mediocampo, tanto por su experiencia como por su capacidad para ordenar al equipo desde la mitad de la cancha. Su posible ausencia por seis meses dejaría un hueco importante en una zona donde Boca ya venía corto de variantes.
Con este nuevo contratiempo, en el club de la Ribera volvieron a mirar de reojo el mercado y reactivaron negociaciones que parecían enfriadas. En ese sentido, retomaron los contactos con Estudiantes de La Plata por Santiago Ascacibar, un viejo anhelo de la dirigencia y del cuerpo técnico para reforzar el mediocampo.
La intención es poder cerrar esa incorporación la próxima semana, entendiendo que la lesión de Battaglia obliga a sumar un volante central con urgencia. Ascacibar, de buen presente en el Pincha, aparece como una alternativa que podría darle equilibrio y despliegue a un equipo que necesita respuestas rápidas.
El contexto no ayuda. Boca llega al debut con poco rodaje, un plantel en construcción y ahora con la incertidumbre sobre uno de sus jugadores más experimentados. La falta de refuerzos de peso y los problemas físicos en puestos clave empiezan a generar inquietud entre los hinchas, que esperan un arranque sólido en el torneo local.
Desde el cuerpo técnico intentan bajar la ansiedad y enfocarse en el estreno ante Deportivo Riestra, pero saben que la posible operación de Battaglia cambiará el panorama a mediano plazo. Si finalmente pasa por el quirófano, el mediocampista no volvería a jugar hasta bien entrado el segundo semestre, perdiéndose buena parte de la temporada.
Además del impacto deportivo, la situación también obliga a recalcular la planificación del año. Un Boca sin Battaglia durante seis meses implica más minutos para juveniles o para jugadores que no estaban en los planes iniciales, además de la necesidad de salir a buscar un refuerzo en un mercado ya avanzado.
En el entorno del jugador hay cautela. La prioridad es resolver la lesión de la mejor manera posible y no apresurar decisiones que puedan comprometer su carrera. La tendinopatía del tendón de Aquiles es una patología delicada y, si no se trata correctamente, puede volverse recurrente.
Por estas horas, todas las miradas están puestas en la definición médica. Si se confirma la operación, Boca perderá a un futbolista clave justo cuando más lo necesita y deberá reaccionar rápido para no quedar desbalanceado en el mediocampo.
Así, el Xeneize suma un nuevo dolor de cabeza en un arranque de año que ya venía cuesta arriba. Con el debut a la vuelta de la esquina, un plantel en plena construcción y la posible baja de Battaglia por medio año, el clima en Brandsen 805 es de máxima preocupación.