La Selección argentina completó este sábado su último entrenamiento antes de la final del Mundial 2026, en una práctica marcada por una intensa lluvia que no alteró los planes del cuerpo técnico. Del otro lado, España debió suspender su ensayo por una fuerte tormenta eléctrica, por lo que llegará al partido decisivo con una preparación distinta en la previa.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni trabajó con normalidad y aprovechó la jornada para ultimar los últimos detalles tácticos de cara al encuentro que definirá al nuevo campeón del mundo. La final se disputará este domingo desde las 16 (hora argentina) en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
La principal incógnita sigue estando en la mitad de la cancha. Leandro Paredes, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister aparecen como números puestos, mientras que el cuarto lugar se definirá entre Rodrigo De Paul, Giuliano Simeone y Nicolás González, tres variantes con características diferentes que podrían modificar el planteo del equipo.
Otra de las dudas pasa por el lateral derecho. Nahuel Molina corre con ventaja para ocupar ese sector de la defensa, aunque Gonzalo Montiel también se mantiene como una alternativa y no se descarta una modificación de último momento.
Argentina llega a la definición tras una campaña sólida. En la fase de grupos superó a Argelia, Austria y Jordania, mientras que en los cruces eliminatorios dejó en el camino a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra para meterse en una nueva final del mundo.
España, por su parte, comenzó el torneo con un empate sin goles frente a Cabo Verde, pero luego levantó su nivel con triunfos sobre Arabia Saudita y Uruguay. En las rondas decisivas eliminó a Austria, Portugal, Bélgica y Francia para asegurar su lugar en el partido por el título.
El duelo también tendrá un antecedente histórico. Será la segunda vez que Argentina y España se enfrenten en una Copa del Mundo. El único cruce se produjo en la fase de grupos de Inglaterra 1966, cuando la Albiceleste se impuso por 2 a 1. Ahora, seis décadas después, volverán a verse las caras con el trofeo más importante del fútbol en juego.