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Mundial 2026

Argentina le ganó cómodo a Jordania y va por Cabo Verde

Con goles de Lo Celso, Lautaro Martínez (de penal) y Leo -que ingresó a jugar la última media hora- de tiro libre, la Selección derrotó por 3-1 a Jordania y ya piensa en Cabo Verde, su rival en 16avos.

Argentina le ganó cómodo a Jordania y va por Cabo Verde

La Selección consiguió algo más que la ratificación de la pole position de su zona o la victoria #50 en su historia en los Mundiales. Fronteras afuera de los números, obtuvo algo más: la certificación de su elasticidad, de su variedad más allá de la excepcionalidad de Lionel Messi, de nuevo receptor de un mantra reverencial que rozó los 90 y pico de decibeles después del tiro libre. Que no pare nunca…

Ganó Argentina pero esencialmente ganó Lionel Scaloni: si el plan del entrenador era lograr algo que ya había conseguido en Qatar, que jugaran los 23 futbolistas de campo, entonces el deté ya está en condiciones de tildar su objetivo.

La rotación masiva le permitió al pujatense observar no sólo apellidos sino diversas variantes. Y desactivar algunas rachas que ya era tiempo que se cortaran. Como para viajar a Miami con las mentes descontracturadas, sin pendientes.

Y con un bautismo doble para celebrar. Gio Lo Celso con un tiro libre copyright Messi abrió el partido y su cuenta personal en Mundiales un rato antes de que Lautaro, de penal, iniciara su contador en el torneo después de haberse ido injustamente en cero de Qatar (había sufrido por la tecnología en aquellos tan teóricos offsides frente a Arabia).

Mérito doble, también. Porque Gio fue el #11 que heredó la de Angelito Di María y jugó haciéndose cargo como lo hacía Fideo si faltaba Leo. Pasó, buscó, mordió, le anularon dos goles por milímetros. Y Lautaro trabajó con la misma contracción táctica solidaria que contra Austria, incluso cerrando defensivamente y hasta bloqueando un remate de Taha.

Fueron dos instrumentos que se movieron bien dentro de un esquema táctico plástico que por momentos defendía con dos y atacaba con ocho, pero que cuando se cerraba podía hacerlo hasta con cinco.

La sincronización permitió observar innovaciones. Exequiel Palacios como stopper/lateral derecho, variante ante eventuales contingencias que cumplió pese a que el gol del descuento llegó por esa vía. También a Leandro Paredes sumando minutos necesarios desde el inicio luego de su lesión, cuidándose de no caer en la trampa de la amarilla y con cierta falta de timing en el descuento (no llegó a cubrir a tiempo cuando Otamendi salió a cortar).

Scaloni sabe que ahora sus debutantes en Mundiales ya tienen minutos en continuado de experiencia en un torneo que no suele ofrecer demasiadas ventanas. Un caso, el de Gio Simeone: deslome físico y empuje constante, un pistón insoportable que sólo debe serenarse al elegir. Otro: Nico Paz, quien entró en confianza promediando el primer tiempo y dibujó firuletes y trazó pases con coherencia conceptual.

¿Más? Claro, hay varieté: Marcos Senesi estuvo fino en el pase y atento en los retrocesos; Valentín Barco entró con confianza, incisivo, lúcido; Flaco López hizo su estreno con un remate que por un roce defensivo no terminó en gol: Abu Laila no llegaba ni queriendo.

Por eso ganó Argentina. Porque tuvo mucho más que 11: 23 de campo ya tuvieron acción. Variedad. Calidad. Y a todo eso se le suma Messi. Ecuación que ilusiona más que escuchar Muchachos a todo lo que da.


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