Boca dio un paso clave en la búsqueda de su nuevo director técnico y ya le acercó una propuesta formal a Rodolfo “Vasco” Arruabarrena, uno de los nombres que tomó fuerza en los últimos días dentro del entorno del club. La decisión se aceleró tras la salida de Claudio Úbeda, lo que abrió nuevamente el debate sobre quién debe encarar el próximo ciclo futbolístico del equipo.
El contacto fue impulsado por la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, que avanzó en las últimas horas para conocer la disponibilidad del entrenador. Arruabarrena, con pasado reciente en el club y un vínculo ya construido con el mundo Boca, quedó rápidamente posicionado como una de las principales alternativas y su nombre generó consenso en parte del universo xeneize.
Por el momento, no hubo una respuesta definitiva. El entrenador se encuentra analizando la propuesta y evalúa distintos factores antes de tomar una decisión. La posibilidad de regresar a un banco que conoce bien, sumado al desafío deportivo que implica el presente del equipo, forma parte de las variables que está considerando.
En caso de aceptar, el “Vasco” iniciaría su segundo ciclo como entrenador del club, luego de su etapa entre 2014 y 2016. En aquel período dirigió 75 partidos, con 47 triunfos, 13 empates y 15 derrotas, además de haber conseguido dos títulos que marcaron su paso por la institución.
El posible regreso del técnico no pasó desapercibido entre los hinchas, que rápidamente se manifestaron en redes sociales con opiniones mayoritariamente positivas. Su identificación con el club y su experiencia previa pesan en la consideración general, en un contexto donde el equipo busca estabilidad y resultados inmediatos.
Arruabarrena cuenta con una trayectoria amplia como entrenador, con pasos por distintos equipos del fútbol argentino y del exterior, incluyendo experiencias en el fútbol de Medio Oriente y en selecciones nacionales. Esa variedad de recorridos suma valor a su perfil, especialmente en una etapa donde Boca busca combinar competitividad con orden táctico.
Mientras se espera la respuesta del entrenador, en el club mantienen la cautela y no descartan otros escenarios en caso de que la negociación no avance. Sin embargo, la preferencia por el “Vasco” se instaló con fuerza en el corto plazo y hoy aparece como la opción más firme para asumir el cargo.
Las próximas horas serán determinantes para definir si Arruabarrena vuelve a ponerse el buzo de entrenador de Boca o si la dirigencia deberá avanzar hacia un plan alternativo para encarar el nuevo ciclo deportivo en uno de los momentos más exigentes de la temporada.