Gimnasia y Tiro puso en marcha un nuevo ciclo con la llegada de Juan Manuel Azconzábal como entrenador del plantel profesional, en un contexto donde la necesidad de resultados se volvió urgente. El “Vasco” asumió formalmente este martes y de inmediato se hizo cargo del equipo con su primera práctica en el Gigante del Norte.
La dirigencia decidió apostar por un técnico con experiencia para intentar revertir el presente en la Primera Nacional, luego de una racha de resultados que derivó en la salida de Fernando “Teté” Quiroz. Así, el Albo inicia una etapa distinta, con la expectativa de recuperar competitividad y volver a meterse en la pelea.
Sin tiempo para acomodarse, Azconzábal comenzó a trabajar desde el primer día. El entrenamiento inicial sirvió como primer contacto con el plantel, pero también como punto de partida para empezar a delinear una idea futbolística. En este escenario, el margen de error es mínimo y cada decisión tendrá impacto inmediato.
El debut del nuevo entrenador será este domingo a las 15:30, cuando Gimnasia y Tiro visite a Chacarita Juniors. El partido no será uno más: además de la necesidad de sumar puntos, tendrá un condimento especial por el paso reciente del DT por el conjunto de San Martín. Será una prueba exigente, tanto en lo deportivo como en lo emocional.
En este tramo del torneo, el equipo salteño necesita recuperar confianza y regularidad. La irregularidad fue una constante en las últimas fechas, lo que complicó su posición en la tabla y encendió las alarmas puertas adentro. Por eso, la llegada de un nuevo cuerpo técnico busca generar un impacto inmediato en el rendimiento.
Azconzábal cuenta con una trayectoria marcada por equipos sólidos, ordenados y con una identidad clara de juego. Esa impronta es la que intentará trasladar a Gimnasia y Tiro en el menor tiempo posible. La intención es lograr un equipo compacto, que recupere firmeza defensiva y sea efectivo en los momentos clave.
El desafío no es menor. La Primera Nacional es un torneo largo, competitivo y muy parejo, donde cualquier racha puede cambiar el panorama. En ese contexto, el Albo necesita empezar a sumar de manera sostenida para no perder terreno y mantener intactas sus aspiraciones.
Además del trabajo táctico, uno de los principales objetivos será el aspecto anímico. El plantel viene golpeado por los resultados y deberá recomponerse rápidamente para afrontar lo que viene. En ese sentido, el rol del nuevo entrenador será clave para reordenar al grupo y devolverle confianza.
La expectativa en los hinchas también se renueva. Cada cambio de ciclo genera ilusión, y en este caso no es la excepción. La llegada de Azconzábal abre una nueva etapa en Gimnasia y Tiro, con la esperanza de que el equipo vuelva a ser protagonista y encuentre el rumbo en el campeonato.
Con poco tiempo de trabajo pero con mucho en juego, el Vasco ya empezó a escribir su historia en el club. El primer capítulo se jugará el domingo, en una cancha difícil y con la necesidad de empezar a dar respuestas dentro de la cancha.
