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LA DESPEDIDA DE JORGE MESSI

Messi volvió a Rosario para despedir a su papá: el adiós íntimo que conmovió a toda la ciudad

Lionel Messi regresó este sábado a Rosario tras conocer la muerte de Jorge Messi, quien atravesaba una enfermedad desde hacía varios meses.

Messi volvió a Rosario para despedir a su papá: el adiós íntimo que conmovió a toda la ciudad

Lionel Messi volvió a Rosario para despedir a su padre, Jorge Messi, fallecido este sábado 8 de agosto después de atravesar durante varios meses un delicado estado de salud. El capitán de la Selección Argentina llegó a la ciudad acompañado por su familia y se dirigió directamente al cementerio El Prado, en la localidad de Pérez, donde se realizó la despedida en un marco de absoluta intimidad.

La noticia generó una enorme conmoción entre los rosarinos y millones de argentinos, pero también una particular muestra de respeto. Durante las horas posteriores al fallecimiento, fueron pocos los detalles que trascendieron sobre el arribo de Lionel y sobre la ceremonia familiar. La decisión de mantener el encuentro puertas adentro fue respetada por la mayoría de las personas que se acercaron a acompañarlo desde lejos.

Jorge Messi fue una figura fundamental en la vida personal y deportiva de Lionel. Mucho antes de que su hijo se convirtiera en una estrella mundial, estuvo a su lado durante sus primeros pasos en el fútbol, acompañándolo en Rosario y posteriormente durante el salto que lo llevó a Barcelona y a las grandes competencias internacionales.

Por eso, el regreso de Lionel a Rosario tuvo un significado especial. La ciudad donde nació y creció volvió a recibirlo en un momento completamente diferente a aquellos en los que regresaba para jugar un partido, visitar a su familia o reencontrarse con sus amigos.

Esta vez, Messi volvió para despedir a su papá.

El futbolista viajó desde Estados Unidos acompañado por su núcleo familiar. La noche anterior ya habían comenzado a circular versiones sobre el delicado momento que atravesaba Jorge, y finalmente se confirmó la triste noticia.

Lionel había cumplido horas antes con sus compromisos deportivos, pero la muerte de su padre modificó por completo su agenda. El sábado, después de recibir la noticia, emprendió el viaje hacia Rosario en un vuelo privado desde Fort Lauderdale.

El arribo se produjo durante el mediodía al aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Fisherton. Desde allí, la camioneta que trasladaba al futbolista y a sus familiares se dirigió directamente hacia el cementerio El Prado.

El operativo se desarrolló con extrema discreción. No hubo grandes movimientos alrededor del aeropuerto ni una exposición pública de la familia. El círculo íntimo de Messi evitó brindar detalles sobre la ceremonia y tampoco se conocieron públicamente precisiones sobre quiénes participaron de la despedida.

En las inmediaciones del cementerio, algunos vecinos y fanáticos alcanzaron a reconocer el vehículo que trasladaba al capitán argentino. Cuando atravesó el ingreso al predio, una persona le gritó “¡Fuerza, Leo!”, mientras que también aparecieron mensajes de apoyo en las inmediaciones.

La escena estuvo lejos de convertirse en una concentración multitudinaria. La mayoría de los rosarinos entendió que se trataba de un momento familiar y eligió acompañar desde el respeto.

Dentro del predio se encontraban los familiares más cercanos y algunas de las personas que forman parte del círculo íntimo de los Messi. Las coronas enviadas por la Asociación del Fútbol Argentino y el cuerpo técnico de la Selección también fueron vistas entre los vehículos que ingresaron al lugar.

Con el correr de las horas, la noche rosarina terminó de envolver la despedida en un silencio casi absoluto. El frío del invierno y la decisión de mantener la ceremonia en privado contribuyeron a que la familia pudiera atravesar el momento lejos de las cámaras y de la exposición.

Para Lionel, Jorge no fue solamente su padre. Fue también una de las personas que más influyó en su camino dentro del fútbol.

Jorge Messi acompañó los primeros años de su hijo en las divisiones infantiles de Newell's y estuvo presente cuando aquel niño que jugaba en Rosario comenzó a destacarse por encima del resto. También fue una pieza fundamental durante la etapa en la que Lionel viajó a España para continuar su formación futbolística.

Desde entonces, su figura estuvo ligada a prácticamente toda la carrera de Messi.

Lionel recordó en distintas oportunidades cuánto disfrutaba su padre al verlo jugar. Incluso contó que Jorge sufría muchísimo durante los partidos y que seguía cada una de sus actuaciones con una intensidad especial.

Una de las imágenes más recordadas ocurrió después de un gol de Messi ante Uruguay, cuando el futbolista mostró una camiseta que llevaba debajo de la oficial y que tenía un mensaje dedicado a su padre: “Te amo, papi”.

Ese vínculo atravesó también los momentos más importantes de su carrera. Jorge estuvo presente, de una u otra manera, durante los grandes triunfos y también en las derrotas que marcaron a Lionel.

La consagración en el Mundial de Qatar 2022 fue, quizás, el punto máximo de esa historia deportiva y familiar. Después de que Gonzalo Montiel marcara el penal que le dio a Argentina el título mundial, Messi buscó con la mirada al palco donde se encontraba su familia y realizó un gesto que quedó grabado para siempre.

Aquella noche, después de tantos años de frustraciones y oportunidades perdidas, finalmente había conseguido levantar la Copa del Mundo.

Pero Jorge también había sido una de las personas que le enseñó a Lionel a levantarse después de cada derrota. A continuar cuando las cosas no salían bien y a mantener intacta la pasión por el fútbol.

Esa enseñanza acompañó a Messi incluso después de alcanzar el máximo logro de su carrera.

El futbolista continuó jugando, compitiendo y batiendo récords. Eligió continuar su carrera en Inter Miami y, pese a contar con un contexto diferente al de sus años en Europa, mantuvo intacta su exigencia dentro de la cancha.

Sus goles, asistencias y nuevas marcas fueron una muestra de que aquella competitividad que Jorge ayudó a construir durante sus primeros años seguía intacta.

Ahora, Lionel deberá atravesar una etapa completamente diferente.

La despedida de Jorge reunió a la familia en Rosario, la ciudad que siempre funcionó como refugio para los Messi. Allí donde Lionel comenzó a jugar y donde su padre estuvo presente en los primeros capítulos de una historia que terminó convirtiéndose en una de las carreras deportivas más extraordinarias de todos los tiempos.

Esta vez no hubo estadios llenos, camisetas, trofeos ni festejos. Hubo silencio, abrazos y una familia reunida para despedir al hombre que acompañó a Lionel desde sus primeros pasos.

Rosario, mientras tanto, eligió hacer lo que tantas veces hizo con Messi: acompañarlo. Pero esta vez sin invadirlo, entendiendo que detrás del futbolista más famoso del país estaba simplemente un hijo despidiendo a su papá.


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