El Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Patricia Bullrich, aplicó una nueva sanción a Juan Eduardo Lenczicki, líder de la barra brava de Independiente, "Los Dueños de Avellaneda". A partir de ahora, el barrabrava no podrá ingresar a ningún estadio de fútbol en todo el país, debido a su involucramiento en múltiples episodios de violencia, tanto dentro como fuera del ámbito deportivo.
Esta medida es una extensión de la restricción que se le impuso en marzo pasado, cuando se le prohibió el acceso solo al estadio de Independiente. Ahora, la prohibición es nacional e indefinida. La decisión se toma luego de una serie de incidentes violentos, incluido un altercado en un partido de Copa Sudamericana frente a Universidad de Chile, que provocó la intervención del Ministerio de Seguridad.
La medida se enmarca en el Programa Tribuna Segura, diseñado para prevenir situaciones violentas en el fútbol argentino. A través de esta plataforma, las autoridades controlan los antecedentes de los barrabravas y aseguran que aquellos con comportamientos agresivos no puedan acceder a los estadios. El caso de Lenczicki, quien además tomaba decisiones sobre la organización de los partidos y los viajes de la barra, se ha convertido en un ejemplo de las acciones del gobierno para frenar la violencia.
"Los Dueños de Avellaneda", la facción encabezada por Lenczicki, mantiene una lucha interna con otro sector de la barra, "La Gloriosa Banda". Enfrentamientos como los ocurridos en Bolivia, durante un partido internacional, son solo un reflejo de la violencia estructural que afecta al fútbol argentino y a muchos de sus clubes.
Además de su participación en situaciones de violencia, Lenczicki ha sido señalado por su actitud autoritaria, decidiendo quiénes podían acceder a los eventos y viajes del club. Estas acciones, junto con las agresiones físicas a hinchas, motivaron que las autoridades decidieran aplicar una medida más drástica.
El gobierno nacional, a través de esta nueva resolución, busca garantizar un ambiente seguro tanto para los hinchas como para los jugadores. A la par, las fuerzas de seguridad monitorearán de cerca a Lenczicki y otros personajes vinculados a grupos violentos en el fútbol, con el objetivo de evitar nuevos episodios que empañen la práctica deportiva en Argentina.