A medida que la Fórmula 1 se acerca a uno de los cambios reglamentarios más profundos de su historia reciente, el consenso dentro del paddock empieza a tomar forma. Todo indica que los motores desarrollados por Mercedes llegarán mejor posicionados al inicio de la nueva era técnica, una situación que podría alterar el mapa de poder de la categoría y abrir oportunidades inesperadas para varios pilotos, entre ellos Franco Colapinto.
La advertencia llegó desde una voz con peso propio. Helmut Marko, histórico asesor de Red Bull y figura clave durante años en la estructura del equipo campeón, dejó entrever que la pelea por el título en 2026 estará fuertemente condicionada por el proveedor de motores. Según su mirada, Mercedes habría sacado una ventaja inicial en el desarrollo de las nuevas unidades de potencia, que combinarán de manera distinta la energía eléctrica y el motor de combustión.
El diagnóstico no es menor. A partir de la próxima temporada, la Fórmula 1 estrenará un reglamento que apunta a mayor eficiencia energética y menor dependencia aerodinámica, lo que devolverá al motor un rol central. En ese contexto, contar con una base técnica sólida desde el arranque puede marcar la diferencia durante varios años, como ocurrió en 2014, cuando Mercedes dominó con claridad el inicio de la era híbrida.
Mercedes no solo impulsará a su propia escudería, sino también a Alpine, McLaren y Williams. Esa situación multiplica las chances de que alguno de esos equipos se meta de lleno en la lucha grande. Para Marko, incluso el actual campeón podría quedar relegado si su estructura no logra compensar la diferencia técnica en los primeros meses de competencia.
Dentro de ese escenario aparece el nombre de Franco Colapinto. El argentino, que forma parte del proyecto Alpine, podría encontrarse con un auto más competitivo de lo previsto si la previsión sobre el rendimiento del motor alemán se confirma en pista. Sin hablar de favoritismos absolutos, la posibilidad de pelear en la zona alta dejaría de ser una utopía para convertirse en un objetivo tangible.
Claro que el camino no será sencillo. McLaren llega fortalecida tras consagrarse en el Campeonato de Constructores y cuenta con una dupla consolidada que buscará sostener el protagonismo. George Russell, ya afirmado como líder en Mercedes, y el joven Andrea Kimi Antonelli también aparecen como nombres llamados a dar pelea, mientras que Williams intentará consolidar su crecimiento con una alineación que apunta a sorprender.
En Alpine, la expectativa es moderada pero optimista. El equipo sabe que el cambio reglamentario puede nivelar fuerzas y que arrancar con un motor competitivo es una ventaja difícil de ignorar. El desafío pasará por integrar ese potencial con un chasis eficiente y una estructura deportiva capaz de sostener el ritmo durante toda la temporada.
Las primeras señales concretas llegarán pronto. La escudería francesa presentará el diseño oficial de su nuevo auto el viernes 23 de enero, en un evento que marcará el inicio simbólico del año para Colapinto. Apenas unos días después, en Barcelona, comenzarán los ensayos oficiales de pretemporada, donde por primera vez los equipos podrán medirse en igualdad de condiciones y empezar a sacar conclusiones reales.
Aunque todavía es temprano para hablar de candidatos firmes, el mensaje que baja desde el corazón de la Fórmula 1 es claro: la próxima temporada puede traer sorpresas y reconfigurar jerarquías. En ese tablero en movimiento, el nombre de Franco Colapinto empieza a colarse entre los que podrían aprovechar un contexto técnico favorable y dar un salto inesperado en la máxima categoría del automovilismo mundial.

Helmut Marko, exasesor de Red Bull Racing.