El Rally Dakar 2026 entró definitivamente en su zona de definición y Luciano Benavides volvió a escribir una página clave en la competencia más exigente del mundo. A falta de solo dos etapas para el final, el piloto salteño recuperó el liderazgo de la clasificación general en motos tras una durísima undécima etapa disputada en el desierto de Arabia Saudita. La diferencia es mínima, apenas 23 segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec, pero suficiente para que el nombre de Salta vuelva a estar en lo más alto del Dakar.
La Etapa 11 fue una de las más demandantes de toda la carrera. El recorrido unió Bisha con Al Henakiyah y presentó casi 900 kilómetros totales, de los cuales 346 fueron cronometrados. Tierra suelta, sectores pedregosos, navegación compleja y tramos de dunas pusieron al límite tanto a los pilotos como a las máquinas. Fue una jornada de desgaste puro, donde no solo importó la velocidad, sino también la cabeza fría y la capacidad de evitar errores.
En ese escenario, Benavides volvió a demostrar por qué es uno de los grandes referentes argentinos del rally raid. Sin necesidad de ir al límite ni de buscar una victoria parcial, el salteño apostó por una estrategia inteligente, cuidó la mecánica de su KTM, navegó con precisión y aprovechó cada situación que se presentó en el camino. Esa combinación le permitió recuperar la punta del Dakar en el momento más caliente de la competencia.
La caravana ya inició el regreso hacia Yanbu, la ciudad a orillas del Mar Rojo donde comenzó esta 48ª edición el pasado 3 de enero y donde el próximo 17 se bajará la bandera a cuadros. Todo indica que el desenlace será ajustado y que cada segundo contará en las dos etapas finales.
La victoria de la undécima etapa quedó en manos del estadounidense Skyler Howes, quien completó la especial en 3 horas, 9 minutos y 2 segundos. Fue el más rápido del día y logró sostener el mejor tiempo incluso después de aplicarse las bonificaciones por apertura de pista. Detrás suyo finalizó Adrien Van Beveren, a solo 21 segundos, mientras que el tercer lugar quedó para el español Edgar Canet, también con KTM.
Van Beveren fue una de las piezas clave en el desarrollo estratégico de la jornada. Al largar adelante, abrió pista durante buena parte del recorrido, lo que le permitió sumar bonificaciones en los primeros kilómetros. Esa situación benefició de manera indirecta a Ricky Brabec, quien logró alcanzarlo tras más de 200 kilómetros y comenzó a construir una ventaja parcial en la general. Sin embargo, el Dakar volvió a mostrar su cara más impredecible.
En el tramo final de la especial, Brabec perdió contacto con el francés y empezó a ceder tiempo de manera significativa. Fue en ese momento donde el panorama de la general comenzó a cambiar. El estadounidense fue superado por los KTM de Edgar Canet y de Luciano Benavides, además de la Honda del español Tosha Schareina. Esa pérdida de ritmo le costó caro: terminó cediendo casi cinco minutos respecto a Howes y más de un minuto frente al piloto salteño.
Ese margen fue suficiente para que Benavides recuperara el liderazgo que había sabido tener en etapas anteriores del rally. El salteño cerró la jornada por delante de su principal rival directo, sin errores graves y con una solidez que ilusiona de cara al desenlace. En un Dakar donde los detalles marcan la diferencia, la regularidad volvió a ser su mayor fortaleza.
La clasificación general ahora lo tiene a Luciano Benavides en lo más alto, con una ventaja mínima sobre Brabec que anticipa un cierre electrizante. Más atrás aparece Tosha Schareina, tercero en la general, aunque con una diferencia considerable: supera los 15 minutos respecto al líder. Matemáticamente sigue en carrera, pero depende de un escenario complejo para poder meterse de lleno en la pelea por el título.
Para Salta, el presente de Benavides tiene un valor especial. No solo por la posibilidad concreta de ganar el Rally Dakar, sino por lo que representa su figura para el deporte argentino y para una provincia que históricamente aportó talento y pasión al motociclismo. Luciano no solo compite: lleva la bandera salteña por los escenarios más extremos del planeta.
Otro de los focos de atención de la jornada estuvo puesto en Daniel Sanders. El australiano, campeón vigente del Dakar, decidió largar la etapa pese a la fuerte caída sufrida el miércoles, que le provocó lesiones en la clavícula izquierda y el esternón. Con el hombro visiblemente vendado y sin estar en plenitud física, logró completar la especial en el 13° puesto, a diez minutos del ganador. No estuvo en condiciones de disputar los primeros lugares, pero dio una muestra de carácter al seguir en competencia.
El Dakar no solo se corre contra el cronómetro, sino también contra el propio cuerpo. Y en ese sentido, la resistencia física y mental vuelve a ser determinante en el tramo final. Benavides llega entero, concentrado y con la experiencia suficiente para manejar la presión que implica liderar la general a tan poco del final.
Este viernes se disputará la penúltima etapa del Rally Dakar 2026, entre Al Henakiyah y Yanbu, con una especial de poco más de 310 kilómetros. Será una jornada clave, pensada para definir estrategias y evitar errores que puedan resultar fatales. Todo indica que no habrá margen para especular demasiado.
El sábado llegará la última etapa y la definición definitiva. Allí se sabrá si Luciano Benavides logra consagrarse campeón del Dakar y escribir el capítulo más importante de su carrera deportiva. Para Salta, para Argentina y para el motociclismo nacional, la ilusión está intacta.
El desierto todavía tiene dos pruebas más por delante, pero el sueño ya está en marcha. Luciano Benavides volvió a liderar el Dakar y quedó a un paso de hacer historia.