Uno de los aspectos más destacados de Lionel Messi es que con los años cambió su manera de jugar, se reconvirtió, pero nunca perdió su capacidad para marcar diferencias. Esta situación nunca pasó desapercibida para los fanáticos y en las últimas horas un analista español hizo un minucioso análisis del cambio más grande que registró el futbolista.
El crack argentino que en sus comienzos deslumbraba por su velocidad y sus gambetas terminó convertido en un estratega capaz de manejar los tiempos de un partido sin necesidad de correr constantemente.
En este sentido, Pedro Sáez explicó las cinco transformaciones tácticas que marcaron su carrera y que le permitieron mantenerse entre los mejores del mundo.
El análisis, publicado en el canal de YouTube Pedro el Ingeniero, repasó las decisiones de los entrenadores que dirigieron al rosarino, desde Frank Rijkaard hasta Lionel Scaloni.
El primer cambio importante ocurrió en 2007, durante su etapa en Barcelona bajo las órdenes de Rijkaard, cuando Leo se desempeñaba como extremo derecho. Su principal virtud era la explosión: recibía abierto, encaraba a los defensores y podía recorrer largas distancias con la pelota dominada.
El entrenador neerlandés entendió que no tenía sentido exigirle un desgaste innecesario en la elaboración del juego. Por eso, buscó aprovechar su velocidad y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.