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Lo dejó anteúltimo

Se fue Sciacqua de Central Norte tras el bodrio en el clásico salteño

El técnico renunció alegando motivos personales, pero la realidad es otra, números flojos que dejan al Cuervo al borde del descenso.

Se fue Sciacqua de Central Norte tras el bodrio en el clásico salteño

Mario Sciacqua decidió cortar por lo sano y presentó su renuncia como entrenador de Central Norte apenas terminó el clásico salteño.

El empate sin goles frente a Gimnasia y Tiro por la fecha 25 de la Primera Nacional fue la gota que rebasó el vaso. Alegó cuestiones personales, pero la realidad es que el Cuervo sigue sin encontrar el rumbo y ahora se queda sin timón en el tramo más delicado del campeonato.

El técnico había llegado a principios de mayo para reemplazar a Adrián Bastía, después del breve interinato de Norman Juárez. En apenas 13 partidos dirigidos dejó un saldo pobre: tres triunfos, cinco empates y cinco derrotas. Números que hablan por sí solos y que no alcanzaron para sacar al equipo de la zona de peligro. El plantel nunca terminó de mostrar una idea clara de juego y los resultados se fueron acumulando en contra.

Durante los últimos días la dirigencia intentó retenerlo, pero Sciacqua ya tenía tomada la decisión. Comunicó su salida después del partido y, aunque los jugadores y los dirigentes sabían que algo se venía, el momento elegido genera más dudas que certezas. Abandonar el barco justo cuando faltan fechas claves para pelear la permanencia no es el mejor mensaje que se puede mandar.

El clásico que terminó 0 a 0 dejó en evidencia las mismas carencias que se venían viendo: poca generación de fútbol, falta de profundidad y un equipo que no logra imponer condiciones ni siquiera en los partidos más calientes del año. Sciacqua no encontró respuestas en el banco ni en la pizarra, y el empate ante el clásico rival terminó siendo el disparador de su adiós.

Ahora Central Norte deberá encarar la recta final de la Primera Nacional con un interinato o un nuevo técnico, en medio de la pelea por sumar puntos y alejarse del descenso. La salida de Sciacqua no solo corta un ciclo corto e irregular, sino que deja al Cuervo con más interrogantes que certezas en un momento en el que necesita estabilidad y resultados urgentes.

El técnico se va sin dar mayores explicaciones sobre esos “motivos personales” y con un balance que no cierra. Tres victorias en trece partidos es poco para un equipo que necesita pelear abajo. El fútbol salteño vuelve a quedar expuesto a los vaivenes de un cuerpo técnico que no logró afianzarse y que ahora obliga a la institución a buscar soluciones de apuro.

 

 


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