El holandés Max Verstappen volvió a saborear la victoria después de varios meses sin pisar el escalón más alto del podio.
El domingo se impuso en el Gran Premio de Bahréin, corrido en el circuito malayo, y cortó una racha que se arrastraba desde la última carrera de 2025 en Abu Dhabi. Fue un triunfo trabajado, sólido y que le devuelve protagonismo en la pelea por el campeonato.
Detrás suyo llegó Kimi Antonelli, que aprovechó el abandono de George Russell para trepar hasta el segundo puesto y meterse de lleno en la discusión por el título mundial. El joven piloto se acerca peligrosamente a la punta y confirma que esta temporada tiene madera de candidato. El podio lo completó Lewis Hamilton, que armó una gran remontada y se quedó con el tercer lugar en una tarde de mucho laburo.
El argentino Franco Colapinto fue una de las figuras destacadas de la carrera. Largó desde el fondo de la grilla, en el puesto 21, y se fue abriendo paso a pesar de una errada estrategía. Terminó 13º, sumando una actuación sólida que le permite mirar el resto del campeonato con más confianza. Lo más sabroso: cerró por delante de su compañero Pierre Gasly, que apenas pudo llegar 16º.
El resto del pelotón quedó ordenado de la siguiente manera: Charles Leclerc cuarto, Isack Hadjar quinto, Oscar Piastri sexto, Liam Lawson séptimo, Fernando Alonso octavo, Lando Norris noveno y Arvid Lindblad décimo. Más atrás llegaron Nico Hülkenberg, Lance Stroll, Oliver Bearman, Esteban Ocon, Carlos Sainz, Gabriel Bortoleto y Sergio Pérez. Además de Russell, abandonaron Alex Albon y Valtteri Bottas.
Con este resultado, la temporada de Fórmula 1 sigue caliente y el próximo compromiso se perfila como otra batalla cerrada. Para el público argentino, la performance de Colapinto deja un gusto agridulce pero esperanzador: el pibe sigue sumando experiencia y mostrando que, cuando las cosas salen, puede pelear más arriba de lo que la grilla inicial sugiere.