El 11,5 por ciento de las familias registró atrasos en el pago de sus créditos durante marzo, según datos del Banco Central. En el caso de las empresas, el nivel de mora fue significativamente menor y se ubicó en 3,1 por ciento en el mismo período.
La diferencia entre ambos segmentos vuelve a mostrar una mayor presión financiera sobre los hogares, en un contexto de actividad bancaria con comportamientos dispares según el tipo de moneda. Mientras el crédito en pesos registró una leve caída real en el mes, el financiamiento en moneda extranjera mostró un incremento.
En términos generales, el saldo total de préstamos al sector privado se mantuvo estable respecto de febrero, con una mejora interanual cercana al 20 por ciento. Sin embargo, dentro de esa estabilidad general se observan movimientos contrapuestos entre segmentos y monedas.
Los depósitos en pesos del sector privado retrocedieron levemente en marzo, principalmente por la caída en las cuentas a la vista. En cambio, los depósitos en moneda extranjera mostraron una leve suba mensual y un crecimiento más marcado en la comparación interanual.
El sistema financiero, en paralelo, mantuvo niveles elevados de liquidez y solvencia. El ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 7 por ciento, con una leve suba respecto del mes previo, aunque con amplias coberturas mediante previsiones.
En ese sentido, las previsiones del sistema cubrieron la mayor parte de la cartera en situación irregular, lo que permitió sostener un nivel de riesgo acotado en términos netos. A su vez, los indicadores de liquidez en pesos y en moneda extranjera se mantuvieron en niveles elevados, aunque con leves variaciones mensuales.
El capital regulatorio del sistema financiero también mostró una mejora en marzo y se ubicó muy por encima de los mínimos exigidos, lo que refuerza la posición de solvencia del conjunto de entidades. El coeficiente de apalancamiento se mantuvo ampliamente por encima de los niveles regulatorios.
En cuanto a la rentabilidad, el sistema registró un retorno sobre activos positivo en el primer trimestre del año, aunque con una baja en la comparación interanual. Pese a ello, el desempeño general del sector se mantiene estable en un escenario de menor dinamismo del crédito en pesos y cambios en la composición de los depósitos.