El Banco Central volvió a intervenir con fuerza en el mercado cambiario y cerró una nueva jornada con saldo comprador. Este miércoles adquirió US$187 millones, la cifra diaria más alta en lo que va del mes, y extendió a siete días consecutivos su racha positiva en la acumulación de divisas.
Con esta operación, la autoridad monetaria ya sumó US$515 millones en lo que va del año, en una etapa marcada por la implementación del nuevo esquema cambiario y monetario dispuesto por el Gobierno nacional. El movimiento permitió reforzar el nivel de reservas brutas, que alcanzaron los US$44.717 millones, tras un incremento de US$351 millones desde el 9 de enero, aun después de afrontar compromisos de deuda.
La estrategia oficial apunta a fortalecer el frente externo sin generar sobresaltos en el mercado. En ese marco, el Banco Central había anticipado que su intervención diaria no superaría el 5% del volumen operado. Sin embargo, en la rueda de este miércoles, en la que se negociaron cerca de US$269 millones, la entidad superó ese umbral, mostrando una postura más activa de lo previsto.
La intensificación de las compras se da en el contexto de la nueva fase del régimen de bandas cambiarias, que comenzó a regir a partir del 2 de enero. El esquema introdujo cambios tanto en la dinámica del tipo de cambio como en la política de acumulación de reservas, con el objetivo de dar mayor previsibilidad y absorber excedentes de divisas del mercado.
Uno de los puntos centrales del nuevo sistema es la modificación en la forma de ajuste de las bandas. A diferencia del esquema anterior, que preveía una corrección mensual del 1%, ahora los límites se actualizan en función de la inflación. Durante enero, el ajuste previsto es del 2,5%, lo que eleva el techo de la banda desde los $1.526,09 registrados a fines de diciembre hasta aproximadamente $1.564 al cierre del mes.
A partir de febrero, los valores volverán a modificarse según el índice de precios informado por el Indec, con un rezago de dos meses. Esto implica que los límites dentro de los cuales puede fluctuar el dólar se ajustan de manera diaria, acompañando el ritmo inflacionario y completando la corrección correspondiente al finalizar cada mes.
En paralelo, el programa de compra de reservas habilita al Banco Central a adquirir hasta el 5% de los dólares que se operen diariamente en el mercado oficial. Además, el esquema contempla la posibilidad de realizar compras en bloque por montos superiores cuando las condiciones lo ameriten, una herramienta que permite acelerar la acumulación sin alterar bruscamente la cotización.
Desde el inicio del año, la autoridad monetaria viene aprovechando una mayor oferta de divisas para reforzar su posición, en un escenario de menor presión cambiaria y con expectativas más ordenadas en el mercado financiero. La combinación entre el nuevo régimen de bandas y la intervención administrada busca consolidar esa tendencia y sostener la estabilidad en un contexto todavía sensible para la economía argentina.
La evolución de las reservas es seguida de cerca por el mercado, no solo por su impacto en el tipo de cambio, sino también por su rol como respaldo frente a los compromisos externos y como señal de solidez macroeconómica. En ese sentido, la seguidilla de compras registrada en los últimos días refuerza la estrategia oficial de recomponer activos sin recurrir a medidas disruptivas.
Con enero todavía en curso, el desempeño del Banco Central en el mercado cambiario aparece como uno de los ejes centrales de la política económica, en un año en el que la acumulación de reservas y el control de la inflación vuelven a ocupar un lugar clave en la agenda.