El Banco Central (BCRA) reconoció que la economía argentina volvió a caer durante el tercer trimestre de 2026, pero anticipó una recuperación "significativa" en los últimos tres meses del año. El pronóstico llega después de un retroceso del consumo y la inversión, mientras la inflación enfrenta nuevas presiones por los aumentos de la carne, las tarifas de gas y los combustibles.
El diagnóstico figura en el Informe de Política Monetaria (IPOM), difundido este jueves, que será presentado por el presidente de la entidad, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning. El organismo considera que la actividad habría comenzado a recuperarse en septiembre, aunque reconoce que persisten riesgos para el crecimiento y la desaceleración de los precios.
La economía cayó y el BCRA apuesta a un rebote
El Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió 0,6% en el segundo trimestre respecto del primero, después de siete períodos consecutivos de crecimiento. El consumo privado cayó 2,4% y la inversión, 0,8%. El BCRA atribuyó el deterioro al contexto internacional, la desaceleración de los principales socios comerciales y la normalización de la actividad agropecuaria tras las cosechas récord.
Durante el tercer trimestre se sumaron las interrupciones del suministro de gas a establecimientos industriales y las lluvias y nevadas en distintas regiones. Estos factores afectaron especialmente a la industria, la construcción y el comercio durante julio, mientras que la actividad se estabilizó en agosto.
"Para el cuarto trimestre se prevé una recuperación del PIB luego de la caída del tercer trimestre", sostiene el informe. Los analistas consultados por el BCRA estiman una contracción de 1% entre julio y septiembre, seguida por un crecimiento de 1,8% entre octubre y diciembre. Para todo 2026 proyectan una expansión de 1,5%.
El organismo advirtió que los feriados por la visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, podrían afectar los indicadores mensuales de actividad por la reducción excepcional de días hábiles. Sin embargo, mantiene su pronóstico de recuperación para el cierre del año.
La carne y las tarifas amenazan la baja de la inflación
El BCRA espera que la inflación continúe descendiendo, pero reconoce que los aumentos estacionales de la carne vacuna y de algunos precios regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre el índice de precios al consumidor (IPC).
Entre los principales riesgos identifica las subas de la carne hacia fin de año, los incrementos de las tarifas de gas en octubre y noviembre por la reducción de subsidios de Zona Fría y el impacto de los aumentos de las naftas registrados a fines de septiembre. También advierte sobre eventuales presiones adicionales por el encarecimiento internacional del petróleo.
Pese a ese escenario, la entidad sostiene que las políticas fiscal y monetaria contractivas, junto con una menor inercia de precios y salarios, "debería conducir a un descenso de la inflación en lo que resta del año".
Compra de dólares y acumulación de reservas
El Banco Central también ratificó su intención de acompañar la recuperación de la demanda de pesos mediante la compra de divisas, con el objetivo de fortalecer las reservas internacionales.
Según el informe, la entidad compró USD 3.400 millones durante el tercer trimestre y acumuló adquisiciones superiores a USD 15.800 millones en 2026. Las reservas aumentaron USD 1.222 millones en el trimestre, pese a los pagos netos de deuda del Tesoro.
El BCRA prevé además que la demanda de dinero para transacciones aumente 0,1 puntos porcentuales del PIB en lo que resta del año y anticipa que adecuará la oferta monetaria al incremento estacional de diciembre. El ritmo de compra de dólares, sin embargo, dependerá de las condiciones del mercado cambiario.