El Banco Central de la República Argentina (BCRA) renovó por cinco años el swap de monedas con el Banco Popular de China (PBoC) por 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos USD 19.000 millones. El nuevo contrato tendrá una duración dos años mayor que los acuerdos anteriores y prolongará una de las principales fuentes de liquidez internacional del país.
La renovación también mantuvo vigente el tramo activado por 35.000 millones de yuanes, cerca de USD 5.000 millones, acordado a comienzos de 2023. Según informó el BCRA, esos recursos continuarán destinados a respaldar la estabilidad financiera de la Argentina y a sostener el comercio y las inversiones entre ambos países.
Un plazo inédito para el swap con China
El nuevo acuerdo amplió de tres a cinco años el plazo de vencimiento. La autoridad monetaria sostuvo que la modificación permitirá brindar "una mayor previsibilidad sobre la continuidad de esta herramienta".
La firma se produjo un día antes del vencimiento formal del contrato anterior, previsto para el jueves 6 de agosto. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, había confirmado a mediados de año que mantenía negociaciones con las autoridades chinas y había descartado una posible cancelación del mecanismo.
"Estamos hablando con ellos, igual que todas las últimas veces, para extenderlo. No hay ningún plan de eliminarlo", había señalado el funcionario.

El swap funciona como una disponibilidad contingente de monedas. Mientras los fondos no se utilizan, el intercambio contable entre los dos bancos centrales no genera intereses. El mecanismo contempla operaciones dentro y fuera del mercado chino, bajo condiciones diferentes por los controles de capitales que aplica ese país.
Qué ocurre con el tramo activado
La continuidad del tramo por USD 5.000 millones no significa que todo ese monto permanezca utilizado. Esa porción se activó durante la presidencia de Alberto Fernández, cuando la escasez de reservas llevó al BCRA a emplear yuanes para pagar importaciones provenientes de China y afrontar vencimientos con organismos internacionales.
Los fondos en uso descendieron desde 21.000 millones de yuanes, equivalentes a USD 3.097 millones, al cierre de 2024, hasta 7.000 millones de yuanes, unos USD 1.032 millones, al 31 de diciembre de 2025.
Para el 14 de enero de 2026, el saldo remanente se había reducido a USD 679 millones, después de la devolución de casi el 90% del monto utilizado.
El BCRA afirmó que la renovación "afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación" que sostienen desde la firma del primer acuerdo, en 2009.
Diecisiete años de acuerdos bilaterales
El primer swap se firmó en julio de 2009, durante la presidencia de Martín Redrado en el BCRA, por 70.000 millones de yuanes, entonces equivalentes a USD 10.200 millones. El acuerdo surgió en el contexto de la crisis financiera internacional y venció sin que la Argentina activara los fondos.
El monto llegó a los actuales 130.000 millones de yuanes después de que ambas instituciones incorporaran en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, un acuerdo suplementario por 60.000 millones de yuanes al contrato renovado el año anterior.
La extensión se resolvió en un escenario de mayor acumulación de divisas. Desde enero de 2026, cuando comenzó la cuarta fase del programa monetario, el BCRA compró USD 13.373 millones mediante operaciones en el Mercado Libre de Cambios y adquisiciones en bloque.
Las reservas brutas cerraron el martes en USD 49.642 millones, el nivel más alto desde septiembre de 2019. Solo en julio, las compras oficiales alcanzaron USD 2.162 millones, impulsadas por la liquidación de exportaciones agropecuarias, energéticas y mineras, además de emisiones de deuda de empresas y provincias.
La autoridad monetaria también sumó otras fuentes de liquidez, entre ellas un repo con bancos internacionales por USD 3.000 millones anunciado en enero. En junio, Bausili se reunió en Shanghái con el titular del PBoC, Pan Gongsheng, para analizar la cooperación bilateral y la coyuntura financiera internacional.