El cierre del año confirmó una tendencia que viene creciendo con fuerza en Argentina: los pagos digitales, y en particular el uso del código QR, se posicionaron como la opción preferida para las compras de Navidad y Año Nuevo. En un contexto marcado por el avance de las billeteras virtuales y la simplificación de las operaciones, los consumidores dejaron atrás el efectivo y profundizaron el uso de herramientas electrónicas para abonar bienes y servicios.
Durante la última quincena de diciembre de 2025, la actividad del ecosistema de pagos mostró un fuerte dinamismo. Los pagos con QR registraron un crecimiento interanual del 84% en cantidad de usuarios, mientras que el número de operaciones aumentó un 79% respecto del mismo período del año anterior. El salto fue aún más significativo en términos de montos: el total operado se incrementó más de 140%, reflejando no solo un mayor uso sino también tickets más altos.
El avance del QR se explica por varios factores que confluyeron a lo largo del año. Uno de los más relevantes fue la interoperabilidad plena entre billeteras digitales, vigente desde abril de 2024. Esta integración permite que cualquier billetera registrada pueda escanear cualquier código QR y ofrecer todas las opciones de pago disponibles para el usuario, desde saldo en cuenta hasta transferencias inmediatas. Esa facilidad de uso terminó de consolidar al QR como una herramienta cotidiana, especialmente en momentos de alto consumo como las fiestas.
Las transferencias inmediatas, muchas de ellas iniciadas a través de códigos QR, también mostraron números en alza. En la segunda mitad de diciembre, el volumen de estas operaciones creció un 22% interanual, mientras que los montos transferidos aumentaron más de 66%. El ticket promedio subió un 35%, una señal de que este medio ya no se limita a pagos menores sino que se utiliza para compras de mayor valor. Más de 24,8 millones de personas eligieron esta modalidad para pagar, lo que representa un incremento cercano al 20% en comparación con el año previo.
Este comportamiento refleja un cambio sostenido en los hábitos de consumo. La rapidez de la acreditación, la posibilidad de pagar sin contacto y la eliminación de pasos intermedios hicieron que las transferencias inmediatas ganen protagonismo frente a otros instrumentos tradicionales. En fechas de alta circulación comercial, como Navidad y Año Nuevo, esa combinación de factores se volvió clave para comerciantes y clientes.
Otro de los instrumentos que mostró una evolución positiva fue el ECHEQ, la versión electrónica del cheque físico. Aunque su uso está más vinculado a operaciones comerciales y empresariales, durante la última quincena del año también registró crecimiento. La cantidad de transacciones aumentó más de 15% interanual, mientras que el monto total operado subió cerca de 46%. El importe promedio, en tanto, mostró un alza superior al 12%, confirmando que se trata de una herramienta cada vez más integrada al circuito financiero digital.
El ECHEQ permite replicar de manera digital todas las funciones del cheque tradicional: puede ser endosado, avalado, negociado, cedido o depositado sin necesidad de papeles ni traslados físicos. Esa digitalización agilizó procesos y redujo costos, lo que explica su adopción creciente en distintos sectores de la economía.
Sin embargo, el verdadero protagonista del cierre de año volvió a ser el QR. Además del crecimiento en compras minoristas, esta tecnología amplió su alcance a otros ámbitos, como el transporte público. El llamado VQR, utilizado para pagar viajes mediante código QR, mostró un crecimiento explosivo durante diciembre, con una suba superior al 700% en comparación interanual. Actualmente, este sistema ya se utiliza para abonar millones de viajes mensuales y se encuentra disponible en numerosas líneas de colectivos y en el subte.
La expansión del QR en el transporte refuerza su rol como herramienta transversal, capaz de integrarse a distintas actividades cotidianas. Para los usuarios, representa una solución práctica que evita el uso de efectivo o tarjetas físicas; para los sistemas de pago, implica un mayor volumen de operaciones y una trazabilidad más eficiente.
A nivel general, los pagos con transferencias interoperables mediante QR vienen mostrando un crecimiento sostenido a lo largo del año. Hasta noviembre, se contabilizaron decenas de millones de operaciones en pesos bajo esta modalidad, con incrementos significativos tanto en cantidad como en montos reales. Este desempeño confirma que el QR dejó de ser una alternativa para convertirse en uno de los pilares del sistema de pagos en Argentina.
El balance de fin de año deja en claro que las preferencias de los consumidores están cada vez más orientadas a soluciones digitales, rápidas y seguras. La combinación de interoperabilidad, masificación de billeteras virtuales y aceptación creciente por parte de los comercios consolidó un escenario en el que el QR lidera el ranking de medios de pago.
De cara al próximo año, todo indica que esta tendencia seguirá profundizándose. Con más servicios integrados, mayor alcance territorial y nuevos usos, los pagos digitales continúan ganando terreno en la vida diaria, redefiniendo la forma en que los argentinos pagan, consumen y se mueven.