La inflación de julio fue del 2,1% en Argentina, de acuerdo con el índice de precios al consumidor (IPC) difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Con este resultado, la inflación acumulada durante los primeros siete meses del año llegó al 19,3%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,8%.
El dato de julio mostró una leve aceleración respecto del mes anterior. En junio, el IPC había registrado una suba del 1,9%, por lo que el índice aumentó 0,2 puntos porcentuales en julio.
De esta manera, la inflación interrumpió la tendencia de desaceleración que había mostrado durante los meses anteriores y volvió a ubicarse por encima del 2% mensual.
El comportamiento de los precios estuvo marcado principalmente por algunos sectores vinculados al período de vacaciones de invierno. La división que registró el mayor incremento durante julio fue Recreación y cultura, con una suba del 5%.
En segundo lugar se ubicó Restaurantes y hoteles, cuyos precios aumentaron 2,8% durante el mes. Ambos rubros estuvieron influenciados por factores estacionales asociados al movimiento turístico y las vacaciones de invierno.
El tercer lugar entre las divisiones con mayores aumentos correspondió a Salud, que registró una variación del 2,5%.
El informe oficial también permitió observar diferencias importantes entre los distintos componentes que integran el IPC nacional. Mientras algunos bienes y servicios registraron aumentos superiores al promedio general, otros tuvieron variaciones más moderadas e incluso bajas puntuales.
Uno de los indicadores analizados por el INDEC es la denominada inflación núcleo, que excluye aquellos precios que presentan un comportamiento más estacional o que están regulados. En julio, este componente registró una suba del 1,8%.
Dentro de ese segmento se destacaron aumentos relacionados con los alquileres de vivienda y determinados servicios culturales. Estos incrementos fueron parcialmente compensados por una disminución en las expensas.
Por otro lado, los precios estacionales registraron una variación considerablemente mayor al promedio general, con un incremento del 4,5% durante julio.
En este grupo tuvieron especial incidencia los aumentos registrados en verduras, paquetes turísticos y servicios de alojamiento. El comportamiento de estos productos y servicios estuvo estrechamente relacionado con la temporada de vacaciones de invierno.
Los precios regulados, en tanto, aumentaron 2,1%, en línea con el nivel general de inflación del mes. En este caso incidieron los incrementos registrados en transporte público, gastos de medicina prepaga y electricidad.
El dato difundido por el organismo estadístico muestra así que la evolución de la inflación continúa siendo heterogénea entre los distintos sectores de la economía.
Con el 2,1% de julio, el acumulado de 2026 llegó al 19,3% en los primeros siete meses. Esto significa que, desde enero hasta julio, el nivel general de precios registró un incremento cercano a una quinta parte.
En la comparación interanual, es decir, frente a julio del año pasado, el IPC nacional registró un aumento del 33,8%.
El resultado mensual también era seguido con atención por el mercado y las consultoras privadas, debido a que durante los meses previos se había observado una tendencia de desaceleración de los precios.
La aceleración de julio, aunque moderada, representa un cambio respecto de esa trayectoria. El incremento estuvo impulsado principalmente por rubros estacionales relacionados con el turismo y las actividades recreativas, aunque también se registraron subas en sectores de consumo habitual.
Para los hogares argentinos, la evolución del IPC constituye uno de los principales indicadores para evaluar cómo se comporta el costo de vida. Los aumentos registrados en alimentos, servicios, transporte, vivienda, salud y otros gastos impactan directamente sobre los presupuestos familiares.
En provincias como Salta, el comportamiento de los precios nacionales también se refleja en los comercios y servicios locales, aunque determinados productos y actividades pueden presentar variaciones diferentes según las características de cada región.
El dato de julio será, además, una referencia central para las próximas discusiones salariales, las actualizaciones de contratos y alquileres y las decisiones económicas de empresas y familias.
El Gobierno nacional seguirá de cerca la evolución del índice durante los próximos meses, especialmente ante el desafío de sostener la reducción de la inflación sin que se produzcan nuevas aceleraciones.
Por ahora, el balance de los primeros siete meses del año deja una inflación acumulada del 19,3%, con un índice mensual que en julio volvió a superar la barrera del 2%.
El próximo dato del INDEC permitirá determinar si el aumento registrado en julio fue un fenómeno principalmente estacional asociado a las vacaciones de invierno o si representa el comienzo de una nueva tendencia en la evolución de los precios durante la segunda mitad del año.