El Gobierno firmó este jueves un acuerdo de “Comercio e Inversiones Recíprocos” con Estados Unidos que impactará en múltiples sectores productivos de la Argentina, con beneficios comerciales, apertura de mercados y nuevas reglas para inversiones.
El convenio establece un marco estratégico para profundizar la relación bilateral y posiciona al país como el primero de la región en firmar un instrumento de este tipo.
Según informó Cancillería, el acuerdo permitirá el acceso preferencial al mercado estadounidense y la eliminación de aranceles para 1675 productos argentinos. Esta medida alcanzará a distintas cadenas productivas y podría recuperar exportaciones por US$1013 millones, además de mejorar la inserción del país en las cadenas globales de suministro.
Uno de los principales sectores alcanzados es la agroindustria y la producción de alimentos, que sumará cupos y reducción de aranceles para productos como carne vacuna, aviar y porcina, lácteos, vinos, frutas, azúcar, chocolates y alimentos procesados. En este rubro, además, Estados Unidos amplió el cupo preferencial para carne bovina hasta las 100.000 toneladas anuales, lo que podría generar exportaciones adicionales cercanas a los US$800 millones.
El acuerdo también impactará en la industria automotriz y de autopartes, ya que prevé la aceptación de vehículos y piezas producidos bajo estándares de seguridad y emisiones estadounidenses. El convenio establece cupos específicos para su importación y podría facilitar la integración del sector en mercados internacionales.

Otro eje relevante es el desarrollo de energía y minerales críticos, con foco en litio, cobre, petróleo y gas. El acuerdo busca fomentar inversiones estadounidenses mediante el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y otorga prioridad geopolítica a Estados Unidos como socio estratégico en estos proyectos.
La industria farmacéutica y de dispositivos médicos también tendrá cambios. El convenio reconoce aprobaciones de la FDA para medicamentos y equipamiento médico, elimina revalidaciones periódicas y habilita auditorías y certificados electrónicos, lo que podría acelerar procesos comerciales y regulatorios.
El documento incluye además compromisos para la economía digital y los servicios, abarcando software, comercio electrónico y plataformas tecnológicas. Entre otros puntos, se establece la prohibición de aplicar impuestos discriminatorios y se garantiza el libre flujo de datos entre ambos países.
En materia de propiedad intelectual e industrias creativas, la Argentina deberá reforzar la protección de copyright, marcas, patentes y contenidos digitales. El acuerdo prevé mayores controles contra la piratería, la falsificación y el fortalecimiento de los sistemas de fiscalización aduanera.
El convenio también alcanza áreas vinculadas a la infraestructura, el transporte y la logística, con medidas para facilitar trámites aduaneros, promover el comercio sin papeles, agilizar envíos express y fomentar la cooperación en construcción naval.
Finalmente, el acuerdo abarca sectores estratégicos como tecnología, telecomunicaciones, ambiente y empresas estatales. Incluye el despliegue de redes 5G y 6G, cooperación en ciberseguridad, compromisos sobre pesca sostenible y estándares ambientales, además de reglas sobre subsidios y trato no discriminatorio a inversiones estadounidenses en empresas públicas y proyectos de infraestructura.