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Austeridad salteña

Salta reduce gasto político y prioriza áreas esenciales del presupuesto

El ahorro estimado alcanza los 2.000 millones de pesos.

Salta reduce gasto político y prioriza áreas esenciales del presupuesto

El Gobierno de Salta estima un ahorro cercano a los 2.000 millones de pesos tras la implementación de un decreto de austeridad impulsado por el gobernador Gustavo Sáenz, en un contexto de caída de los recursos provenientes de la coparticipación nacional. La medida apunta a reforzar el orden fiscal de la Provincia sin afectar el funcionamiento de los servicios esenciales.

La decisión fue confirmada por la vocera oficial, Paula Benavides, quien explicó que el ajuste se concentra exclusivamente en los cargos políticos de la administración pública. En ese sentido, se dispuso el congelamiento de sus salarios, sin impacto sobre los trabajadores de planta permanente ni sobre el personal transitorio del Estado provincial.

El esquema de contención del gasto se apoya en la decisión de no vincular los haberes de los funcionarios políticos a las paritarias salariales del sector público. Según se detalló desde el Gobierno, ese desacople permite sostener una reducción significativa del gasto proyectado, en un escenario económico marcado por la incertidumbre y la merma de ingresos.

De acuerdo con la explicación oficial, el ahorro de 2.000 millones de pesos surge del impacto directo de la medida, aunque podría incrementarse en caso de que se concreten futuros acuerdos salariales en el resto de la administración. La Provincia evalúa este mecanismo como una herramienta de contención frente a la evolución de los ingresos nacionales.

El contexto general está atravesado por una baja en los fondos de coparticipación, uno de los pilares centrales del financiamiento de las provincias argentinas. En ese marco, el Ejecutivo salteño resolvió avanzar con este decreto para evitar desajustes mayores en las cuentas públicas y preservar la estabilidad financiera.

Desde la administración provincial remarcaron que la prioridad sigue siendo sostener áreas consideradas esenciales, como salud, educación y seguridad, que en conjunto representan alrededor del 80% del presupuesto total de Salta. La intención oficial es garantizar la continuidad de estos servicios pese a las restricciones presupuestarias.

El congelamiento salarial en la planta política se inscribe dentro de una estrategia más amplia de ordenamiento del gasto, que busca reducir erogaciones consideradas no prioritarias. La medida no implica recortes en la estructura operativa del Estado, sino una readecuación en los ingresos de la dirigencia política.

En paralelo, el Gobierno provincial continúa monitoreando la evolución de los ingresos y del escenario económico nacional, con el objetivo de evaluar eventuales nuevas medidas de administración del gasto si la situación fiscal lo requiere. La expectativa oficial es sostener el equilibrio de las cuentas sin afectar la prestación de servicios básicos en la provincia.

 


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