El costo de vida volvió a reflejar una presión sobre los hogares argentinos. Según los datos difundidos por el INDEC, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.531.473 en junio de 2026 para no quedar debajo de la línea de pobreza.
El valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), un indicador que contempla alimentos, bienes y servicios esenciales para una familia tipo. Durante el sexto mes del año, la CBT registró una suba del 2,2% y acumuló un incremento del 17% en los primeros seis meses de 2026.
En la comparación interanual, la canasta básica total aumentó 35,7%, mostrando el impacto que continúan teniendo los precios sobre los ingresos familiares en Argentina. La variación mensual, además, se ubicó por encima de la inflación general de junio, que fue del 1,9%.
Por otra parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para establecer el límite de la indigencia, tuvo un incremento del 1,3% durante junio. De esta manera, un hogar compuesto por cuatro personas necesitó $689.853 para cubrir únicamente los alimentos considerados indispensables.
La CBA acumuló también una suba del 17% en el primer semestre del año y un aumento del 36,3% en los últimos 12 meses, de acuerdo con los registros oficiales.
Los montos establecidos por el organismo estadístico varían según la cantidad de integrantes de cada hogar. Para una persona sola, el ingreso necesario para superar la línea de pobreza fue de $495.622, mientras que una familia de tres miembros requirió $1.219.230.
En el caso de los hogares más numerosos, una familia integrada por cinco personas necesitó contar con ingresos por $1.610.772 para cubrir la Canasta Básica Total y evitar caer en la pobreza.
Respecto de la indigencia, una persona necesitó $223.253 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas durante junio. Para una familia de tres integrantes, el monto fue de $549.203, mientras que para un hogar de cuatro personas alcanzó los $689.852.
Los valores de la canasta básica funcionan como una referencia clave para medir la situación económica de los hogares y el poder adquisitivo de los salarios frente a la evolución de los precios.
En un contexto de cambios en los ingresos y el consumo, la actualización mensual de estos indicadores permite conocer cuánto dinero necesita una familia argentina para cubrir sus gastos esenciales y mantenerse por encima de los niveles de pobreza e indigencia.
