Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 en agosto para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no quedar por debajo de la línea de pobreza. El dato surge del último informe del INDEC, que registró un aumento del 2,6% tanto en la Canasta Básica Total como en la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
La cifra vuelve a poner el foco sobre el costo de vida y la capacidad de los ingresos para afrontar los gastos esenciales de los hogares argentinos. En agosto, la CBA acumuló una suba interanual del 39,6%, mientras que la CBT avanzó 38,3%.
Para un adulto equivalente, la línea de indigencia quedó establecida en $235.103, mientras que el valor necesario para superar la línea de pobreza alcanzó los $519.578.
Los montos varían según la cantidad de integrantes de cada hogar. Para una familia de tres personas, la CBA se ubicó en $578.354 y la CBT en $1.278.163. En un hogar de cinco integrantes, los valores fueron de $764.086 y $1.688.630, respectivamente.
En lo que va de 2026, la Canasta Básica Alimentaria acumula un incremento del 23,2%, mientras que la Canasta Básica Total registra una suba del 22,7%. Los aumentos reflejan el impacto que siguen teniendo los alimentos y otros gastos esenciales sobre el presupuesto familiar.
La CBA mide el costo de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos básicos de energía y proteínas de un adulto durante un mes. Para determinarla se toma como referencia una serie de productos y cantidades vinculados con los hábitos de consumo de los hogares.
La lista incluye alimentos de consumo habitual como pan, carnes, leche, huevos, frutas, verduras, arroz, fideos, aceite y yerba, entre otros productos.
En tanto, la Canasta Básica Total incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios indispensables para los hogares. Su valor se obtiene a partir de la CBA y de un cálculo que contempla el peso de los gastos no alimentarios.
Los datos del INDEC permiten establecer las líneas de indigencia y pobreza y sirven como referencia para medir la situación económica de los hogares. El incremento registrado en agosto muestra que, pese a la evolución de algunos precios, el costo de cubrir las necesidades básicas continúa creciendo.
Para las familias, la diferencia entre los ingresos mensuales y el valor de las canastas sigue siendo uno de los principales desafíos frente al aumento del costo de vida. En ese contexto, el nivel de salarios, jubilaciones y otros ingresos resulta clave para determinar cuánto pueden afrontar los hogares de sus gastos cotidianos.