El Día del Niño es una buena oportunidad para salir de la rutina y preparar algo especial para compartir en familia. No hace falta gastar demasiado dinero ni pasar horas en la cocina para armar una receta que les guste a los más chicos: con ingredientes simples se puede conseguir una comida rica, cremosa y muy fácil de hacer.
En este caso, los fideos con salsa de queso aparecen como una alternativa económica y práctica para la fecha. Además de ser una receta que suele gustar a todas las generaciones, su preparación permite que los más pequeños puedan participar de algunas tareas sencillas y convertir el momento de cocinar en una actividad divertida para disfrutar juntos.
Ingredientes
- 400 gramos de fideos coditos
- 2 cucharadas de manteca
- 2 cucharadas de harina
- 500 ml de leche
- 200 gramos de queso cheddar
- 100 gramos de queso muzzarella o queso cremoso
- 50 gramos de queso rallado
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Una pizca de nuez moscada, opcional
Preparación
- Primero van a colocar abundante agua con sal en una olla y cocinar los coditos hasta que estén al dente. Es importante no pasarlos de cocción porque después continuarán cocinándose con la salsa. Una vez listos, colar y reservar.
- Luego, derretir la manteca en una olla a fuego medio. Agregar la harina y mezclar rápidamente con un batidor de mano hasta formar una preparación homogénea. Cocinar durante uno o dos minutos para que la harina pierda su sabor crudo.
- Sumar la leche de a poco mientras se mezcla constantemente para evitar que se formen grumos. Cocinar a fuego medio durante unos minutos, hasta que la preparación comience a espesar.
- Bajar el fuego y sumar el cheddar previamente cortado en trozos. Revolver hasta que se derrita por completo y luego incorporar la muzzarella o el queso cremoso y el queso rallado. Mezclar hasta conseguir una salsa suave, espesa y bien cremosa.
- Agregar sal y pimienta a gusto. También se puede incorporar una pequeña cantidad de nuez moscada para darle más sabor.
- Después van a agregar los coditos cocidos a la olla y mezclar suavemente hasta que toda la pasta quede cubierta con la salsa de queso.
- Para una versión más gratinada, colocar los fideos con queso en una fuente, cubrir con un poco más de queso rallado y llevar a un horno precalentado a 200 °C durante unos 10 minutos, hasta que la superficie quede dorada.
- Dejar reposar unos minutos y servir bien caliente. Para hacerlo todavía más divertido para los chicos, se puede preparar en pequeñas cazuelas individuales y terminar con queso gratinado por encima.