La tarta de pollo es una de esas recetas clásicas que nunca fallan: práctica, sabrosa y perfecta para aprovechar ingredientes que tenés en casa. Aunque no tiene un origen único definido, forma parte de esa tradición de preparaciones saladas que mezclan influencias europeas con el toque bien casero argentino.
En Argentina, las tartas son sinónimo de comida cotidiana, de esas que aparecen en la mesa familiar sin mucho protocolo pero con muchísimo cariño. La de pollo, en particular, se destaca por su relleno cremoso y rendidor, ideal para alimentar a varios comensales sin gastar de más.
De esta manera, si estás buscando una receta fácil, rica y que podés adaptar a lo que tengas en la heladera, esta tarta de pollo cremosa es una apuesta segura. Además, es perfecta tanto caliente como fría, lo que la hace todavía más práctica.
Las tartas saladas tienen raíces en la cocina europea, especialmente en Francia e Italia, donde las preparaciones con masa y relleno eran muy comunes. Con el tiempo, estas recetas se adaptaron en Argentina, incorporando ingredientes locales y formas más simples de preparación.
Ingredientes
- 2 tapas de masa para tarta (hojaldrada o criolla)
- 2 pechugas de pollo cocidas (o pollo ya hecho, ideal para reciclar)
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón
- 2 huevos
- 3 cucharadas de queso crema o crema de leche
- 50 g de queso rallado
- Sal, pimienta y pimentón a gusto
- Un chorrito de aceite
Paso a paso para lograr una tarta bien rellena, cremosa por dentro y dorada por fuera
- Cociná y desmenuzá el pollo para lograr una textura ideal
Podés hervir las pechugas en agua con sal o usar pollo al horno que te haya sobrado. Desmenuzalo con las manos o tenedor, tratando de que no queden trozos muy grandes.
- Hacé un salteado base lleno de sabor
En una sartén con un poco de aceite, rehogá la cebolla y el morrón bien picados. Cociná a fuego medio hasta que estén blandos y ligeramente dorados. Este paso levanta muchísimo el sabor del relleno.
- Mezclá el pollo con el salteado y sumá cremosidad
Agregá el pollo desmenuzado a la sartén, mezclá bien y retirá del fuego. Incorporá el queso crema (o crema de leche), los huevos y el queso rallado. Condimentá con sal, pimienta y pimentón.
- Forrá el molde y armá la base de la tarta
Colocá una tapa de masa en un molde previamente aceitado. Asegurate de cubrir bien los bordes.
- Volcá el relleno y cubrí con la otra tapa
Distribuí el relleno de manera pareja. Tapá con la otra masa, cerrá los bordes haciendo un repulgue simple y pinchá la superficie con un tenedor.
- Llevá al horno hasta que esté bien dorada
Cociná en horno precalentado a 180 °C durante unos 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crocante.
- Dejá reposar unos minutos antes de cortar
Esto ayuda a que el relleno se asiente y no se desarme al servir.
Un cierre para que la sumes a tu menú semanal y algunos tips
La tarta de pollo es de esas recetas que siempre te sacan del apuro y, al mismo tiempo, te hacen quedar bien. Es simple, rica y adaptable, ideal para cuando no sabés qué cocinar.
Como variantes, podés agregar choclo, espinaca o incluso un toque de mostaza al relleno para darle más carácter. Si querés una versión más liviana, podés usar tapas integrales o hacerla sin tapa arriba.