Hay recetas que sorprenden por lo simples que son. Este pan de pita sin gluten es una de ellas: no necesita horno, se prepara con harina de almendras y, gracias a un pequeño truco, logra una textura aireada y flexible, perfecta para abrir y rellenar.
Ingredientes
1/2 taza de harina de almendras.
1 huevo.
1/2 cucharadita de polvo de hornear.
1/2 cucharadita de vinagre de manzana.
1 cucharadita de aceite de oliva.
1 o 2 cucharadas de agua tibia (solo si la masa queda muy seca).
Una pizca de sal.
Ajo en polvo, a gusto.
Preparación paso a paso
En un bol, mezclá la harina de almendras, el polvo de hornear, la sal y el ajo en polvo.
Agregá el huevo, el aceite de oliva y el vinagre de manzana. Mezclá con un tenedor o batidor de mano hasta obtener una preparación homogénea. Si la masa se resquebraja o queda demasiado seca, incorporá de a poco el agua tibia hasta lograr una consistencia suave y maleable.
Dividí la masa en dos porciones iguales. Con las manos apenas engrasadas con aceite, formá dos bollitos y aplastalos sobre una superficie limpia o papel manteca hasta obtener discos de aproximadamente un centímetro de grosor.
Calentá una sartén antiadherente a fuego medio. Colocá los discos, tapá la sartén y cocinalos durante 3 minutos de cada lado. Estarán listos para dar vuelta cuando aparezcan pequeñas burbujas en la superficie y comiencen a dorarse.
Retiralos de la sartén y dejalos reposar un minuto antes de abrirlos al medio y rellenarlos