Los pink lemon bars son cuadrados suaves, ácidos en su justa medida, con una base crocante, relleno cítrico y un color rosado que los vuelve irresistibles. Lo mejor es que no necesitás técnicas complicadas para prepararlos y en pocos pasos están listos. Son ideales como postre, para llevar a una reunión o darte un gusto en casa.
Ingredientes:
200 gramos de galletitas de vainilla
100 gramos de manteca derretida
3 huevos
180 gramos de azúcar
120 mililitros de jugo de limón recién exprimido
Ralladura de 1 limón
30 gramos de maicena
2 a 3 cucharadas de puré de frutilla o frambuesa o 1 a 2 gotas de colorante rosa en gel
Cantidad necesaria de azúcar impalpable
Preparación:
1- Triturar las galletitas hasta que queden bien finas y mezclarlas con la manteca derretida.
2- Forrar un molde de 20 x 20 centímetros con papel manteca y volcar la mezcla, presionando bien con una cuchara para que quede compacta.
3- Llevar al horno precalentado a 180°C durante 10 minutos. Retirar y reservar.
4- Batir ligeramente los huevos con el azúcar en un bowl, hasta integrar, pero sin espumar.
5- Agregar el jugo y la ralladura de limón, mezclando bien. Sumar la maicena tamizada e integrar sin grumos.
6- Incorporar el puré de frutilla o frambuesa hasta lograr el tono rosado deseado. Si se usa colorante, añadir de a gotas.
7- Volcar el relleno sobre la base todavía caliente. Bajar la temperatura del horno a 170°C y hornear entre 18 y 22 minutos, hasta que el centro esté firme pero aún tierno al tacto.
8- Retirar del horno y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente. Luego, llevar a la heladera entre 1 y 2 horas para lograr cortes más prolijos. Antes de servir, espolvorear con azúcar impalpable y cortar en cuadrados.