La cocina italiana es reconocida en todo el mundo por su enorme variedad de preparaciones tradicionales, donde la pasta ocupa un lugar central.
Con ingredientes simples y técnicas transmitidas de generación en generación, muchas recetas lograron mantenerse vigentes durante siglos.
Dentro de las opciones menos conocidas, los farfalle destacan por su forma llamativa y versatilidad en la cocina. Este tipo de plato permite combinarse con diferentes salsas y se adapta tanto a menús sencillos como a preparaciones más elaboradas.
La historia de los farfalle
El origen de los farfalle se remonta a la región de Lombardía y Emilia-Romaña, en el norte de Italia.
Su nombre significa "mariposas" en italiano y hace referencia a su característica forma, que se logra pellizcando el centro de pequeños cuadrados de masa.
Según la tradición, este formato comenzó a elaborarse en los hogares italianos durante el siglo XVI. Las familias utilizaban restos de masa de pasta para crear estas pequeñas piezas que luego se secaban y se conservaban para futuras comidas, convirtiéndose con el tiempo en una de las variedades más populares.
Ingredientes para los farfalle
- 300 g de harina de trigo (preferentemente 000 o 00)
- 3 huevos grandes
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
- Harina extra para amasar
Paso a paso de la preparación
- Formar la masa
Colocar la harina sobre la mesa formando un volcán. En el centro agregar los huevos, el aceite de oliva y la pizca de sal.
- Integrar los ingredientes
Con un tenedor comenzar a mezclar los huevos desde el centro hacia afuera, incorporando de a poco la harina hasta formar una masa.
- Amasar
Trabajar la masa con las manos durante unos 10 minutos, hasta que quede lisa, suave y elástica.
- Dejar reposar
Cubrir la masa con film o un paño limpio y dejarla descansar 30 minutos a temperatura ambiente.
- Estirar la masa
Con un palo de amasar o máquina de pasta, estirar la masa hasta que quede bien fina.
- Formar la pasta
Cortar cuadrados de aproximadamente 3 o 4 centímetros
- Dar la forma característica
Pellizcar el centro de cada cuadrado para formar el clásico diseño de los farfalle.
- Cocinar
Hervir en abundante agua con sal durante 3 a 4 minutos, hasta que estén al dente.
Consejos de la abuela
- Cocinar la pasta en abundante agua con sal, para que mantenga su textura.
- No enjuagarla después de la cocción: el almidón ayuda a que la salsa se adhiera mejor.
- Reservar una pequeña taza del agua de cocción, que puede agregarse a la salsa para darle más cremosidad.
- Incorporar siempre el queso rallado al final, justo antes de servir.
Salsas que acompañan muy bien esta preparación
- Salsa crema y champiñones: una opción suave y cremosa que combina muy bien con la textura de la pasta fresca.
- Salsa pesto: preparada con albahaca, ajo, aceite de oliva, queso y nueces o piñones.
- Salsa boloñesa: con carne picada, tomate y verduras, ideal para un plato más contundente.
- Salsa cuatro quesos: mezcla de quesos fundidos que aporta una textura cremosa y un sabor intenso.
- Salsa de manteca y salvia: una preparación simple y muy tradicional en la cocina italiana.
- Salsa de tomate y albahaca: una de las combinaciones más clásicas y frescas.