Los macarrones son uno de esos platos que nunca fallan. Son simples, rendidores y tienen ese sabor reconfortante que convierte cualquier comida en un momento especial. Desde una mesa familiar hasta una juntada con amigos, un buen plato de macarrones siempre suma puntos.
Aunque muchos los asocian directamente con la cocina italiana, lo cierto es que los macarrones se popularizaron en todo el mundo gracias a su versatilidad. Se pueden combinar con salsas cremosas, con carne, con verduras o simplemente con queso. Esa capacidad de adaptarse a distintos gustos es lo que los vuelve un clásico infalible.
En esta receta vas a aprender tres versiones de macarrones caseros que funcionan perfecto para distintas ocasiones: unos macarrones con queso bien cremosos, unos macarrones con carne y tomate bien caseros, y unos macarrones gratinados al horno que son puro sabor. Preparaciones simples, pero con ese toque especial que hace que todos pidan repetir.
Un plato con historia: cómo los macarrones pasaron de la cocina italiana a convertirse en un clásico mundial
Los macarrones forman parte de la gran familia de las pastas, cuyo origen se remonta a Italia hace varios siglos. Con el tiempo, las distintas formas de pasta seca se difundieron por Europa y luego por América gracias a la inmigración italiana.
En muchos países, los macarrones se transformaron en una comida cotidiana por su bajo costo, su facilidad de preparación y la enorme cantidad de combinaciones posibles. Hoy existen cientos de recetas, desde las más simples hasta versiones elaboradas que se sirven en restaurantes.
La base siempre es la misma: pasta corta tubular, ideal para que las salsas se adhieran bien y cada bocado tenga mucho sabor.
Ingredientes para preparar tres versiones de macarrones bien caseros
Para esta receta vas a necesitar:
Base común
- 500 g de macarrones
- 2 litros de agua
- 1 cucharada de sal
Para los macarrones con queso
- 40 g de manteca
- 40 g de harina
- 500 ml de leche
- 150 g de queso rallado (puede ser mozzarella, cheddar o mezcla)
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Para los macarrones con carne y tomate
- 300 g de carne picada
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 400 g de tomate triturado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal, pimienta y orégano
Para los macarrones gratinados
- 200 g de queso mozzarella
- 50 g de queso rallado
- 100 ml de crema de leche
Paso a paso para preparar tres versiones irresistibles de macarrones
1. Cocinar la pasta correctamente
En una olla grande, llevar el agua a hervor y agregar la sal. Incorporar los macarrones y cocinarlos según el tiempo indicado en el paquete, generalmente entre 8 y 10 minutos.
Es importante remover de vez en cuando para que no se peguen. Una vez listos, colarlos y reservar.
2. Preparar los macarrones con queso bien cremosos
En una sartén o cacerola, derretir la manteca a fuego medio. Agregar la harina y mezclar durante uno o dos minutos para formar un roux, que será la base de la salsa.
Incorporar la leche de a poco mientras se mezcla con un batidor para evitar grumos. Cocinar hasta que la salsa espese.
Agregar el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclar con los macarrones calientes hasta que queden bien cubiertos con la salsa cremosa.
3. Preparar los macarrones con carne y tomate estilo casero
En una sartén grande, calentar el aceite de oliva y saltear la cebolla picada hasta que esté transparente. Incorporar el ajo y cocinar unos segundos más.
Agregar la carne picada y cocinarla hasta que cambie de color, separándola con una cuchara para que no queden bloques grandes.
Sumar el tomate triturado, sal, pimienta y orégano. Cocinar a fuego medio durante unos 15 minutos para que la salsa tome sabor.
Mezclar con los macarrones recién cocidos y servir bien caliente.
4. Preparar los macarrones gratinados al horno
Colocar los macarrones en una fuente para horno previamente enmantecada. Agregar la crema de leche y mezclar suavemente.
Cubrir con la mozzarella y el queso rallado. Llevar al horno precalentado a 200 °C durante unos 15 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Este paso crea una capa crocante y muy sabrosa que hace que el plato quede espectacular.
Un plato simple, rendidor y perfecto para compartir en cualquier ocasión
Los macarrones son una de esas recetas que conviene tener siempre a mano. Con pocos ingredientes y sin demasiada complicación, podés preparar un plato abundante, rico y que le gusta a casi todo el mundo.
Además, estas tres versiones te permiten variar según lo que tengas en casa o el tipo de comida que quieras hacer: cremosa, casera o gratinada.
Un buen tip es sumar otros ingredientes para darle tu toque personal: podés agregar panceta salteada, champiñones, pollo desmenuzado, espinaca o distintos tipos de queso. Incluso se pueden gratinar con pan rallado para lograr una capa aún más crocante.