La gastronomía coreana gana cada vez más popularidad en todo el mundo gracias a sus platos llenos de sabor, sus combinaciones de texturas y la forma en la que transforma ingredientes simples en preparaciones únicas.
Entre sus recetas más conocidas aparece el pajeon, un panqueque salado tradicional que se destaca por su exterior crocante, su interior suave y la presencia de la cebolla de verdeo como uno de sus protagonistas.
Aunque suele compararse con otras tortillas o panqueques salados asiáticos, tiene una identidad propia dentro de la cocina de Corea del Sur.
Se trata de una preparación versátil, económica y fácil de hacer en casa, ideal para quienes buscan incorporar nuevos sabores a la mesa sin necesidad de salir de lo clásico.
¿Cómo preparar el pajeon y lograr una consistencia esponjosa?
El origen se encuentra en la tradición culinaria de Corea del Sur, donde durante siglos fue preparado como una comida sencilla y reconfortante a base de harina, agua y distintos ingredientes disponibles según la región o la temporada.
Su nombre proviene de la combinación de "pa", que significa cebolla de verdeo en coreano, y "jeon", un término utilizado para referirse a preparaciones fritas o cocinadas en sartén.
Ingredientes
- 1 taza de harina de trigo (aproximadamente 120 gramos).
- ¾ taza de agua fría.
- 1 huevo.
- 1 manojo de cebolla de verdeo.
- 1 zanahoria pequeña (opcional).
- ½ cebolla común (opcional).
- ½ taza de vegetales a elección (como morrón, zucchini o brotes de soja).
- Sal a gusto.
- Pimienta a gusto.
- Aceite vegetal para cocinar.
Para acompañar (opcional):
- Salsa de soja.
- Unas gotas de vinagre.
- Semillas de sésamo.
- Cebolla de verdeo picada.
Preparación
- En un recipiente amplio, colocar la harina y agregar de a poco el agua fría mientras se mezcla hasta obtener una preparación líquida, similar a la masa de un panqueque tradicional. Incorporar el huevo, una pizca de sal y pimienta, y revolver hasta integrar todos los ingredientes.
- Lavar y cortar la cebolla de verdeo en tiras de tamaño mediano. Sumarla a la mezcla junto con los vegetales elegidos, como zanahoria rallada, cebolla, morrón o zucchini. La idea es que los ingredientes queden bien distribuidos y sean los protagonistas del plato.
- Calentar una sartén con un poco de aceite a fuego medio y volcar la preparación formando una capa pareja. Dejar cocinar durante unos minutos hasta que la base quede dorada y crocante, evitando moverla para que pueda tomar firmeza.
- Dar vuelta la tortilla con cuidado, ayudándose con una espátula, y cocinar del otro lado hasta que vuelva a quedar dorado. El objetivo es conseguir una textura crujiente por fuera y más tierna en el interior.
- Retirar del fuego, cortar en porciones y servir caliente. Se puede acompañar con una salsa a base de soja, unas gotas de vinagre y semillas de sésamo para sumar más sabor.