Cuando no hay mucho tiempo pero sí ganas de comer algo rico, estos rolls de pollo y calabaza aparecen como una solución práctica que no falla. Con una base simple como la masa de tarta y un relleno suave, sabroso y bien equilibrado, se convierten en una receta ideal para resolver una comida sin complicarse demasiado.
Además, son súper versátiles y se adaptan a lo que tengas en casa, permitiendo sumar o cambiar ingredientes según el momento. Ya sea para un almuerzo rápido, una cena liviana o incluso para llevar, esta receta combina practicidad, buen sabor y ese toque casero que siempre suma.
Receta de rolls de pollo y calabaza, una opción que nunca falla
Si estás buscando una opción casera, rica y que no te complique demasiado, esta receta es de esas que siempre vienen bien. Con pocos ingredientes y un paso a paso simple, podés armar algo calentito, rendidor y perfecto para compartir o guardar y resolver otras comidas sin pensar demasiado.
Ingredientes:
- 1 masa de tarta (hojaldrada o común)
- 1 pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 1 taza de calabaza cocida (hecha puré)
- 1/2 cebolla picada
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de queso crema (opcional)
- Sal y pimienta a gusto
- Condimentos a gusto (pimentón, nuez moscada, provenzal)
- 1 huevo (para pincelar)
- Queso rallado (opcional)
Paso a paso:
- Primero, cociná la calabaza hasta que esté bien blanda. Podés hervirla o llevarla al horno; si la hacés al horno, va a tener más sabor. Una vez lista, pisala hasta lograr un puré suave y sin grumos. Reservá.
- Aparte, cociná la pechuga de pollo (hervida o a la plancha) y desmenuzala bien finita con las manos o con un tenedor, tratando de que no queden trozos muy grandes.
- En una sartén, calentá un chorrito de aceite y rehogá la cebolla picada a fuego medio. Cociná unos minutos hasta que esté transparente y tierna, sin que llegue a dorarse demasiado. Sumá el ajo picado y cociná un minuto más, solo hasta que largue su aroma, cuidando que no se queme.
- Incorporá el pollo desmenuzado a la sartén y mezclá bien con la cebolla y el ajo para que tome sabor. Cociná un par de minutos. Agregá el puré de calabaza y mezclá todo hasta integrar. Vas a notar que se forma un relleno cremoso y con buen color.
- En este punto, sumá el queso crema (si elegís usarlo) para darle más suavidad y untuosidad. Mezclá bien hasta que se funda con el resto. Condimentá con sal, pimienta y los condimentos que más te gusten. Probá el relleno y ajustá si hace falta. Luego, dejalo enfriar o entibiar antes de armar los rolls.
- Estirá la masa de tarta sobre una superficie limpia y cortala en rectángulos o tiras, según el tamaño que quieras para los rolls. Colocá una porción de relleno en uno de los extremos de cada tira, sin sobrecargar para que no se escape al enrollar.
- Enrollá con cuidado formando pequeños cilindros o rollitos, presionando suavemente para que queden firmes. Disponelos en una placa para horno previamente aceitada o con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada uno.
- Pincelá la superficie con huevo batido para que se doren bien durante la cocción y, si querés, espolvoreá queso rallado por arriba. Llevá a horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 20 a 25 minutos, o hasta que estén bien dorados por fuera. Retiralos, dejalos reposar unos minutos y ya están listos para servir.