La receta no lleva whisky a pesar de su nombre y muchos viajeros la recomiendan como uno de los platos rápidos más ricos que se pueden comer en los bares de Sevilla.
Lleva un solomillo de cerdo, lo acompaña una salsa perfumada y se cocina por completo en una sartén en 30 minutos.
INGREDIENTES (2 personas):
- 600g de solomillo de cerdo
- 150ml de brandy o coñac
- 300ml de caldo de pollo/carne
- 20ml de zumo de limón
- 1 cucharada sopera de fécula de maíz diluida en 25ml de agua
- 1 cabeza de ajo ( 8-10 dientes)
- Sal y pimienta al gusto y aceite de oliva virgen extra
Cómo se prepara:
- Cortar el solomillo de cerdo en rodajas de entre 1 y 2 cm. Salpimentar y dorar en la olla con un chorro de aceite de oliva, por ambos lados a fuego fuerte (unos 2-3 minutos por lado). Reservar.
- En la misma olla dorar ligeramente los ajos pelados y enteros ( esto es importante, no se pican) a fuego medio alto unos 3-4 minutos (veréis que los jugos de la carne se caramelizan: no es quemado, es sabor). Agregar el brandy o coñac y dejar reducir totalmente a fuego fuerte, removiendo de vez en cuando para reincorporar los jugos caramelizados.
- Una vez haya reducido el alcohol, añadir el caldo de pollo, el jugo de limón y la maizena diluida. Reducir a fuego suave unos 5-10 minutos y reincorporar el solomillo. Integrar bien en la salsa y hervir a fuego mínimo otros 5 minutos.
- Con papas fritas, un manjar que se disfruta en cualquier comida.